El 21 de abril se realizó la primera levantá en las almadrabas de la provincia de Cádiz, así que es momento para comer el mejor atún rojo del mundo
Salva Moreno.- Un año más, la espera ha terminado. Con la incógnita sobre la resolución de la huelga de los inspectores de pesca, las almadrabas gaditanas iniciaron las levantás el 21 de abril, Lunes de Pascua. Una jornada señalada en la que comenzó la temporada más relevante para buena parte de la población de la Janda que, directa o indirectamente, vive de las capturas y de la comercialización del atún rojo.
Los bares y restaurantes de la provincia de Cádiz comienzan a llenar sus cámaras de congelación con el codiciado oro rojo, que mueve por sí solo a miles de personas que acuden a ellos deseosos de probar uno de los productos icónicos de la provincia, con la particularidad añadida de su ancestral método de pesca.
Como siempre, hacemos una pequeña selección de restaurantes y bares donde probar el atún rojo, pero les invitamos a que nos comenten cuáles son sus favoritos. Les escuchamos atentamente…
La Fresquita de Perea, Zahara de los Atunes

El sashimi de descargamento al romero. Foto: Salva Moreno
La Fresquita de Perea, en Zahara de los Atunes, ha comenzado la octava temporada con novedades en sus instalaciones, algo habitual en el local de Tamara Ramírez y Jose Perea. Si el año pasado ya incorporaron una nueva sala, más discreta y reservada, con un espacio máximo para 32 comensales con mesas bajas, este año han reformado la terraza cubierta exterior para integrarla con el interior. Lo que no cambia es el concepto gastronómico. «Optamos por la máxima calidad, tanto en pescado como en carnes, con especial protagonismo del atún de Gadira, que es nuestro producto estrella», dice Tamara. El que sirven en tomate lleva con ellos desde sus inicios, en 2018, y junto a los crudos es uno de los más demandados por la clientela.
En este reportaje (clic aquí) os contamos más sobre la nueva temporada de La Fresquita de Perea.
5 Océanos, Zahara de los Atunes

Los huevos rotos con tartar de atún rojo y patatas, plato estrella de 5 Océanos. Foto: Salva Moreno
Con la almadraba prácticamente frente al restaurante, 5 Océanos fue remodelado hace un par de años, haciéndolo un lugar muy agradable para comer junto al mar. Pero es mucho más que un restaurante junto a la playa. El atún tiene muchísima presencia en su carta, con un plato estrella, como es el de huevos rotos con tartar de atún. Pero hay mucho más donde elegir.
Restaurante Antonio, Zahara de los Atunes

El tartar de atún de Antonio. Foto: Rubén Gil
El restaurante Antonio es uno de los clásicos en cuanto a buena comida se refiere. El producto del mar es, básicamente, lo más destacado, y el atún juega un papel fundamental. Lo hay de todas las maneras posibles, en guisos, crudo o en fritura. Imprescindible visitarlo, pero hay que tener en cuenta que conviene reservar con mucha antelación.
La Sal, Zahara de los Atunes

El sashimi de ventresca de La Sal. Foto: La Sal
Charo Álvarez inauguró La Sal hace ya 28 años, y luego abrió otro restaurante en Sevilla. Tiene vista directa a la almadraba, y de esos copos seguro que salen algunos de los ejemplares que Charo elabora a continuación en La Sal. Destacan los crudos, tan demandados en los últimos tiempos, pero también guisos como el encebollao, o la punta de ventresca y el morrillo de atún. Posee varios premios de la Ruta del Atún, y Charo ha sido reconocida este año por el Ayuntamiento de la ELA de Zahara de los Atunes por su trayectoria y aportación a la localidad.
El Refugio, Zahara de los Atunes

El malíjimo de El Refugio. Foto: Salva Moreno
En plena playa de Zahara de los Atunes, El Refugio es otro de los restaurantes donde comer atún rojo en Cádiz. En un patio dominado por su higuera, el atún copa buena parte del protagonismo de la carta, con entrantes como el malíjimo y el güenijimo. El primero de ellos es un montadito de atún rojo en manteca con mermelada, mientras que el segundo lleva la mermelada de cebolla. Aquí destacan los platos zahareños, como el atún encebollao o el arroz guisado con atún rojo.
Casa Juanito, Zahara de los Atunes

El famoso morrillo a la sal de Casa Juanito. Foto: Salva Moreno
Casa Juanito El Costero es el pionero de los restaurantes en Zahara de los Atunes. Nació prácticamente cuando no había nada, y la llegada de trabajadores alemanes hizo que prosperara poco a poco hasta convertirse en el restaurante que es hoy en día. El morrillo a la sal es uno de sus platos señeros, si bien el atún también puede probarse encebollao y de otras muchas maneras.
El Faro de Cádiz

Los dados de atún de El Faro de Cádiz. Foto: J.G.
El Faro de Cádiz ha cumplido 61 años en 2025. El restaurante de la Calle San Félix es uno de los clásicos de la provincia de Cádiz, y el atún también está muy presente en su carta. Destacan los famosos dados de atún marinados, ligeramente picantes con sésamos tostado y salicornia. Los aliñan con una emulsión de varios ingredientes, entre los que se incluye el garum.
El Campero, Barbate

La tosta de atún de El Campero. Foto: Salva Moreno
Para muchos es lugar de obligada peregrinación cada año. Julio Vázquez lleva al frente de la cocina de El Campero más de dos décadas, y en este tiempo ha ido perfeccionando sus técnicas con el atún. La tosta es una de las preferidas del público, que pueden disfrutar de la cocina de El Campero en alguno de sus espacios: El restaurante, la barra o la terraza exterior. En cualquier caso, una variedad de platos de atún que hace que haya que repetir visita. Eso sí, mejor reserve.
Este año ha cambiado de propiedad, tras ser adquirido por Azotea Grupo, de Madrid, dueños también de El Cuartel del Mar, Valhalla y Sal Verde.
Variopinto, Barbate

El tartar de atún de Variopinto. Foto: Salva Moreno
En pleno paseo marítimo de Barbate, Variopinto tiene el que muchos consideran como uno de los mejores tartar de atún. En su carta también se prepara el atún en otras elaboraciones, ideas que salen de la cocina que dirige su propietario, Luis Román Pinto.
El Alférez, El Palmar

La tosta barbateña. Foto: Salva Moreno
Ubicado en la playa de El Palmar, en el término municipal de Vejer de la Frontera, el Restaurante El Alférez recibió en 2023 un Sol Repsol, reconocimiento que aún mantienen. Los hermanos Alférez, Beatriz y Paco, están ahora al frente de este establecimiento que fundó su padre. El atún lo elaboran de muy diversas maneras. Fuera del túnido, les recomendamos probar el arroz meloso con carabineros. Si quieren comer atún de calidad, no deben dejarlo atrás. Esta temporada han inaugurado una zona más informal a la que han denominado La Barra.
Casa Juan, El Palmar

Solomillo de atún en tomate casero con Mahonesa de hierbabuena. Foto: J.G.
Casa Juan es uno de los restaurantes que hay que probar en El Palmar, tanto por su atún como por el resto de la carta. Las vistas a la maravillosa playa en la que se haya, hacen que la experiencia gastronómica sea aún mayor.
Bodega Jerezana, El Puerto de Santa María

Foto de archivo de un plato de atún de Bodega Jerezana. Foto: Salva Moreno
Con el producto como elemento diferenciador, en la Bodega Jerezana no podía faltar el atún. El restaurante de Ismael García tienen otras muchas especialidades que probar, si bien el atún es una de las más destacadas. Raúl Segura, además, se encarga del maridaje, con una bodega muy bien pertrechada.
Cooking Almadraba, Conil

Jesús Sánchez, cortando jamón del mar en Cooking Almadraba. Foto: Salva Moreno
El restaurante de los Petaca Chico en Conil, Cooking Almadraba, no puede faltar en un listado como éste. Esta temporada incorpora como director gastronómico a Luis Callealta, siguiendo Jesús Sánchez de jefe de cocina. En la sala, Fran García Corbeto es todo un seguro a la hora de recomendar platos y, sobre todo, vinos. La bodega es maravillosa.
Feduchy, Conil

Tartar de atún con huevo frito de Feduchy. Foto: Feduchy Grupo
Feduchy tiene dos establecimientos en Conil. Uno en la playa de La Fontanilla, y otro en el centro. Ubicado en la calle Pascual Junquera, frente al arco que da acceso a la parte céntrica de la villa marinera, dicen en su web que «nuestro objetivo es que tu paladar sea protagonista destacado de momentos divertidos, intensos… diferentes».
Melchor Almazo, Antonio Ligero y Roberto Sánchez, son socios en Feduchy. El último es el chef ejecutivo del grupo, y dice que «partimos de cocina tradicional, que es con la que he crecido, pero hemos ido innovando con platos de tendencia e influencias de la cocina japonesa y mexicana, entre otras. Y si hay algún producto que nos identifica es, sin duda, el atún. De hecho, hemos ganado varias de las rutas que se han celebrado en Conil».
La carta completa, y más información de Feduchy, en este enlace.
El Pasaje, Conil

Tartar de atún rojo con huevo de corral a baja temperatura. Foto: Facebook El Pasaje.
El Pasaje lo fundó Diego Sánchez en 1929, así que no queda mucho para celebrar su siglo de vida. Si no el que más, seguro que es uno de los más antiguos en activo de Conil, y está muy cerca de la playa de Los Bateles. Con tanto tiempo a sus espaldas, ha visto cambiar mucho todo su entorno, y la cocina es igualmente muy distinta. Aunque mantiene gran parte de tradición, de la que parten sus platos, se ha sumado también al paso de los tiempos, que se hace visible en algunos de sus creaciones, más actuales y vanguardistas. El atún y otros pescados, protagonistas destacados de su carta
La Fontanilla, Conil

El tartar de La Fontanilla. Foto: Salva Moreno
Otro de los grandes clásicos de la provincia. Ubicado a los pies de la playa del mismo nombre, fue fundado por los padres del actual propietario, Pedro Pérez, que trabajaban en la entonces activa almadraba de Sancti Petri, en Chiclana. Así que el atún siempre ha estado presente en su carta, con especialidades como el taco o los crudos.
Casa Bernardo, Chiclana

Plato de atún en Casa Bernardo. Foto: Facebook Casa Bernardo
Ahora nos vamos a la playa de La Barrosa, en Chiclana, para conocer Casa Bernardo, a escasos metros de la arena en una de las zonas más frecuentadas de esta playa. El producto del mar es sin duda la estrella en esta casa, fundada por Bernardo Fontao a finales del pasado siglo, aunque en otra ubicación. Sus hijos, Jesús y Víctor, están ahora al frente de los negocios, como La Herradura de Bernardo (leer reportaje). Eso sí, Bernardo no le quita ojo a lo que hacen sus hijos.
La Pescadería, Tarifa

La Pescadería es otro de los restaurantes donde comer atún. Foto: Salva Moreno
Ubicado en plena avenida de Tarifa, La Pescadería lleva ya dos décadas ofreciendo el mejor pescado en su carta. Propiedad de los mismos dueños de El Lola, donde también se puede comer atún del bueno, es uno de los restaurantes imprescindibles para comer, en realidad, cualquier producto del mar con garantías.
Casa Bigote, Sanlúcar

Dados de atún en Casa Bigote. Foto: Salva Moreno
¿Y quién no conoce Casa Bigote? Pues en el restaurante de Fernando Bigote y de sus hijos también puede comerse atún, además de sus famosos langostinos. En guisos o en dados con patatas como los de la foto, o el afamado atún trinchado, nunca está de más dejarse caer por esta histórica taberna marinera.
El Copo, Palmones

Uno de los tartares de El Copo. Foto: Salva Moreno
Seguimos con los clásicos, esta vez en Palmones, en el término municipal de Los Barrios. Allí llegaron hace ya muchos años los japoneses atraidos por la industria, y Manuel Moreno estuvo al quite preparando para ellos en el Mesón El Copo muchas elaboraciones en crudo de atún. La cocina del mar es santo y seña de este histórico restaurante que ahora gestiona junto a algunas de sus hijas.
Bar Carlos y Eduardo, La Línea

El cruapán, una de sus tapas más conocidas de atún. Foto: Salva Moreno
El Bar Carlos y Eduardo está en el mercado provisional de La Línea de la Concepción, a la espera de regresar al lugar que antes ocupaba una vez terminen las obras en el mercado histórico. A Carlos Trujillo le encanta trabajar con el atún de Gadira, e incluso acudió al cocinero de El Campero, Julio Vázquez, para que le aconsejara. «Para mí, fue un lujo ir a Barbate y que Julio me atendiera tan bien. Y es que yo soy un enamorado del atún», recuerda. En su carta, en la que la improvisación juega un papel primordial, hay de todo. Algo inusual en un local como este.

