Cocina mediterránea de producto, coctelería de altura y espectaculares vistas a África, tarjeta de presentación en el segundo año de Trocadero Tarifa

Salva Moreno. – Soplan nuevos aires (más aún) en Trocadero Tarifa, que este año afronta su segunda temporada en el número 20 de la calle Coronel Francisco Valdés. El grupo propiedad de Dionisio Hernández-Gil, con diez restaurantes repartidos principalmente en Málaga, con uno en Madrid y dos en Cádiz, en Sotogrande, además de Tarifa, introduce algunos cambios tras la inauguración de 2023.

Uno de los más significativos es la incorporación de una nueva directora. Se trata de Isabel Párraga, reconocida profesional de la restauración en la Costa del Sol y en la de La Luz, y que regresa así al grupo para el que ya trabajó años atrás. Armonía, estilo y coordinación en el servicio son las premisas que defiende con su llegada. «Hay equipo, asegura».

Barra interior de Trocadero Tarifa. Foto: Lucía Jiménez

Barra interior de Trocadero Tarifa. Foto: Lucía Jiménez

El enclave, la decoración, la gastronomía y las impresionantes vistas de África hacen de Trocadero Tarifa uno de los restaurantes más especiales del grupo. El estudio Lucas y Hernández-Gil fue el encargado de dar vida a este proyecto que se distribuye en un gran salón con distintas estancias y rincones y al que rodea una impresionante terraza en la que comer, cenar o tomar una copa con vistas al continente vecino. Todo ello lo convierte también en un lugar elegido por muchos para la celebración de eventos particulares o de empresa que el equipo de Trocadero diseña y adapta a medida.

Jefe de cocina

En cuanto a la oferta gastronómica, afirman desde Trocadero Tarifa que la cocina mediterránea basada en el producto que trabajan, ha ganado enteros con Alejandro Serrano, ahora jefe de cocina. Recientemente, fue el vencedor de la Ruta del Atún de Tarifa en opinión del jurado profesional, que también le otorgó el Premio al Sabor. Al frente de la sala, Paco Fernández, que dirige un equipo profesional y que quiere hacer de la cercanía con el cliente una de sus principales virtudes.

Aunque Alejandro lleve el peso de la cocina, Trocadero Tarifa tiene un apartado dedicado al sushi, y ahí quien manda es Ignacio Soto, el sushiman que también presenta una destacable degustación de atún.

El sushi es parte importante de la oferta del restaurante. Foto: Salva Moreno

El sushi es parte importante de la oferta del restaurante. Foto: Salva Moreno

La coctelería de Adri de Lucía, bar manager especialista en flair y que aglutina varios premios ya esta temporada, es otro de sus puntos fuertes de este espacio, que ofrece las vistas inmejorables del Estrecho para disfrutar con sus cócteles.

Comer en Trocadero Tarifa

La carta de Trocadero Tarifa es de un tamaño más que adecuado para todos los gustos, destacando ese apartado dedicado en exclusiva al sushi. Los uramakis, que se sirven por ocho unidades, aparecen en diez variedades, con los de pez mantequilla, atún flambeado, trío de pescados (salmón, atún y pez limón), langostino en tempura, o el cangrejo en tempura, vieira y mayonesa japo, entre ellos. Además, nigiris, sashimi y maki, junto con un steak tartar.

Pulpo frito con mayonesa de kimchi. Foto: Salva Moreno

Pulpo frito con mayonesa de kimchi. Foto: Salva Moreno

Entre los clásicos de Trocadero Tarifa, croquetas de jamón ibérico, ensaladilla rusa con gambas cristal o ventresca, patatas bravas, ceviche de lubina y mango, boquerones en vinagre o anchoas en salazón. Salmorejo cordobés, burrata con pesto de pistacho, guacamole con langostinos pilpil, tiradito de pez limón, langostinos con tempura y mayonesa picante, en los entrantes, junta a varias ensaladas.

Parte de la terraza de Trocadero Tarifa. Foto: Lucía Jiménez.

Parte de la terraza de Trocadero Tarifa. Foto: Lucía Jiménez.

Del mar, frituras malagueñas de boquerones, puntillas de calamar y calamares; y lubina a la sal, al horno, thai o a la plancha, esto último igual que el lenguado. Pero conviene preguntar por los pescados del día.

Entrecot de vaca vieja. Foto: Salva Moreno

Entrecot de vaca vieja. Foto: Salva Moreno

El atún también tiene su apartado propio con el tartar de atún picante con huevo de codorniz, tataki, tartar de toro, tiradito de toro con guacamole y salmorejo, tiradito de atún en escabeche y tarantelo a la brasa. Los arroces, en llaunas, a banda tradicional,  negro de sepia y gambas, y de pluma y sobrasada.

Detalle de uno de los uramakis. Foto: Salva Moreno

Detalle de uno de los uramakis. Foto: Salva Moreno

Y si os gusta la carne, ibéricos de bellota cortados a cuchillo al momento de jamón, caña de lomo, lomo de presa, salchichón, chorizo y una tabla de ibéricos. En las carnes a la brasa destaca la vaca vieja, con entrecot, solomillo y chuletón, pero también hay pluma ibérica, la hamburguesa Trocadero y la brocheta de pollo y panceta ibérica.

El fluido de chocolate con helado de pistacho, uno de los postres. Foto: Salva Moreno

El fluido de chocolate con helado de pistacho, uno de los postres. Foto: Salva Moreno

Para terminar, en los postres hay una tabla de quesos y, para los más golosos, tarta de limón y chocolate blanco, tiramisú de Amaretto, fluido de chocolate con helado de pistacho, tarta de queso y helados caseros.

En cuanto a los vinos, la oferta es amplia, con vinos de muchas denominaciones nacionales, también de la provincia de Cádiz. Si quieren reservar, obtener más información o consultar la carta, pueden hacerlo haciendo clic en este enlace.