Creadora de Cloud Estudio, Sandra Romero lleva la imagen en redes de clientes como Primitivo Collantes, Flor de Tuna o Limonadas Patría, entre otros
Salva Moreno. – En el mundo de los autónomos, está claro que hay que aprovechar todas las oportunidades que se presentan. Sandra Romero tenía eso tan grabado en su mente, que ya quiso venderle sus servicios al instalador del WiFi de su oficina. Eso era en octubre de 2016, cuando esta joven emprendedora chiclanera había decidido crear su empresa, Cloud Estudio, ante la falta de alternativas en el mundo laboral. Graduada en Administración y Dirección de Empresas, también posee un Máster en Gestión de Negocios Internacionales, especializada en marketing digital.
Ese, el del marketing digital, es el mundo en el que mejor se mueve, aunque también disfruta como una niña pequeña con la formación y todo lo que esté relacionado con términos tan modernos, para los que ya peinamos muchas canas, como el coworking o el networking.
Gastronomía
En el mundo de la gastronomía y la restauración, Sandra Romero ha encontrado numerosos clientes a los que ayuda a hacerlos visibles en las redes sociales, algo que, en este mundo actual, considera indispensable. Por cierto. Sí, el del WiFi fue su primer cliente.

Sandra Romero, en su oficina. Foto: Salva Moreno
¿Quién es Sandra Romero?
Sandra Romero es de Chiclana, nacida en el Mayorazgo. Me gradué en Administración y Dirección de Empresas en Cádiz, hice mi Erasmus en Roma, y luego volví por Cádiz antes de terminar en Sevilla, haciendo un Máster en Gestión de Negocios Internacionales, especializado en marketing digital. Allí es donde empezaron a llegar mis inquietudes. Me eligieron para unas prácticas en un coworking y me encantó, fue genial ver cómo había gente con tantas ganas de hacer proyectos y de crear ideas.
Pero regresaste a Chiclana, ¿no?
Sí, no encontraba trabajo y tampoco me mejoraban las condiciones, así que volví. Yo quería que mis padres no tuvieran que mantenerme, eso era algo que me superaba. Harta de hacer entrevistas y de que no me eligieran, decidí abrir la agencia y que fuera lo que Dios quisiera. Mi primer cliente fue el que me instaló el WiFi, que le pregunté si tenía alguien que le llevara las redes sociales y ni sabía lo que era eso. Eso fue en octubre de 2016.
¿Con qué objetivo nace Cloud Estudio?
Yo quería dar visibilidad a otras empresas, igual que yo estaba haciendo con la mía. Al principio, dejé mis redes y fue un error, porque no era localizable, y al retomarlas volvieron a llegar clientes. Empiezo a ir a networkings y me apunto a la Asociación de Empresas de Chiclana. Poco a poco, Cloud Estudio va creciendo, y en medio año, más o menos, ya marchaba muy bien.
¿Y cuándo llega la gastronomía a Cloud Estudio y Sandra Romero?
Pues poco a poco fueron llegando clientes. Y uno de los que más ilusión me hizo fue Primitivo Collantes, porque mi abuelo fue capataz en esa bodega. La nostalgia de ese proyecto me encantó. Es la única bodega que llevo, también porque no me gusta llevar varios del mismo sector, a no ser que sean de poblaciones distintas.
¿Qué ofrece Cloud Estudio a sus clientes?
Tranquilidad. De hecho, en reseñar que tenemos de los clientes, algunos nos dicen que se despreocupan. Para eso nos buscan, para desvincularse de las redes sociales y dejar que caminen solas con nosotras.

Algunos de los productos de clientes de Sandra Romero y Cloud Estudio. Foto: Salva Moreno
¿Qué pasos dais con vuestros clientes?
Primero, creación de marca. Creo que es algo que deben tener en cuenta los clientes, y es que tienen que darse a conocer por las redes sociales. Así le das visibilidad y notoriedad de marca. Si estás, tienes que estar, no vale con sacar un post y el siguiente en dos meses. Eso genera desconfianza en el cliente potencial de esas empresas, que no saben si el restaurante va a estar abierto o si la información está actualizada.
Muchos también nos eligen por el trato y la cercanía. Porque no sólo voy a llevar las redes sociales, yo voy a intentar crear sinergias. Quiero conectar con las empresas, porque yo estoy para ayudarlas.
¿Y qué beneficio dan las redes sociales a vuestras empresas?
Las redes sociales te dan una notoriedad de marca que es muy difícil tener de otra manera. Además, te permite estar en todas partes, cualquier persona de cualquier sitio puede estar viendo los platos del restaurante Popeye, por ejemplo. De hecho, tiene mucho público de fuera, no todo es de Chiclana.
¿Y hay demasiada impostura en las redes de algunos restaurantes?
Sí, y eso creo que pasa más en marcas grandes, tipo McDonalds o Burger King, con unas fotografías que poco tienen que ver con los productos reales. En mi caso, yo no retoco las fotos en los restaurantes. Es más, hay veces que digo que voy en plan batalleo, voy a fotografiar lo que el restaurante saque ese día en pleno servicio, casi sin avisar. Pero en otros, sí que preparamos los platos para las fotos.
¿Se pierde la esencia de la gastronomía vendiendo más imagen que otra cosa?
La gastronomía vende mucha imagen. Las redes sociales sí que manipulan un poco la realidad. Pero en Cloud Estudio queremos que los restaurantes que estén con nosotros tengan unos valores de calidad similares a los nuestros, no quiero que nadie engañe. La empresa que no sea pulcra en ese sentido, no va a seguir con nosotros.
En cuanto a las redes sociales, ¿cuáles son las que mejor funcionan?
Tik Tok e Instagram son las que están dando más fuerte. Pero Facebook, para mi, sigue siendo un referente, porque hay cuentas con un alcance tremendo. El día que desaparezca, que llegará, no sé cómo se transformará o que tendrá pensado nuestro amigo Zuckerberg, pero es una red social que ha sido muy fuerte.
Y en los restaurantes, ¿te piden contar con influencers?
Los influencers ayudan a las marcas, pero no todos valen para todo. Tienes que encontrar a quien represente los valores de la empresa.

