Marcia Muñoz lleva más de 20 años en Setenil, y ahora está al frente de la cocina del restaurante del Camping El Nogalejo

IMG 20201021 WA0128Salva Moreno. – Hace más de veinte años, internet ya era un espacio global en el que las personas podían conocerse sin importar dónde estuviera cada uno. Marcia Muñoz Arratia estaba al sur de Chile, en Concepción, y Sebastián Bermúdez en Setenil de las Bodegas (Cádiz), uno de los pueblos más bonitos de España. Lo que comenzó en una conversación en un chat, fue tomando cada vez más importancia, al punto de que Sebastián hizo las maletas con destino a Chile, donde conoció personalmente a Marcia tras dos años de correspondencia digital.

De allí regresaron a Setenil como marido y mujer, y ahora tienen un hijo, mientras que Marcia se ha puesto al frente de la cocina del restaurante del Camping El Nogalejo. Un establecimiento que cuenta con bungalows, cabañas, unas peculiares barriles y vagones y espacio para auto caravanas.

Una de las especialidades de Marcia Muñoz es el sushi. Foto: Salva Moreno

Una de las especialidades de Marcia Muñoz es el sushi. Foto: Salva Moreno

En Chile, Marcia era administrativa en una Universidad, pero el amor, como ella misma dice, le hizo aventurarse a España. En Setenil, Sebastián trabajaba en el Bar Zamudio, abierto en 1953 por su abuelo y madre, que cuando conoció a su marido, transformó lo que entonces era una taberna en un bar de comidas.

«Mi marido comenzó a trabajar allí con su madre cuando tenía 17 años, porque mi suegro murió. A mi me conoció 11 años después, y cuando llegué, me interesé por la cocina, porque no podía estar sin hacer nada. Aprendí mucho con mi suegra, me enseñó la base de la cocina tradicional. Pero ella se retiró, y mi marido decidió dar un pequeño salto, a un tapeo un poco más elaborado, algo que entonces no había en el pueblo».

Calabacín relleno de queso payoyo. Foto: Salva Moreno

Calabacín relleno de queso payoyo. Foto: Salva Moreno

Recuerda Marcia que les fue bastante bien, pero problemas graves de salud de Sebastián hicieron que abandonaran el negocio. Afortunadamente, hoy no tiene secuelas de esas enfermedades. Al recuperarse, Marcia entró a trabajar en La Tasca, en pleno centro turístico de Setenil. «Allí estuve seis años muy bien, me trataron genial, hice amistad con ellos. Pero la cocina no era la que a mi me gustaba, no podía aplicar nada de lo que yo quería».

Espárrago blanco a la brasa con tartar de salmón. Foto: Salva Moreno

Espárrago blanco a la brasa con tartar de salmón. Foto: Salva Moreno

Así, comenzó a formarse, marchando a la Escuela de Hostelería de Estepona. Allí tuvo su primer contacto con el sushi, gracias a Carlos Navarro, con quien comenzó a realizar algunos cursos. «Hice un curso de iniciación en Marbella, y me gustó bastante. Así que me fui uno profesional con Carlos, además de otros que estaba haciendo, entre ellos uno de atún. También me formaba por mi cuenta, porque tenía muchísima curiosidad y pasión por la cocina. Disfruto mucho con mi trabajo».

Marcia Muñoz y El Nogalejo

¿Y cómo termina Marcia Muñoz en El Nogalejo? «Yo quería cambiar. Porque en La Tasca estaba bien pero necesitaba otro tipo de cocina. Tras el Covid, en 2021, me llamaron del camping, para ver si podía trabajar con ellos. Lo primero que me llamó la atención era la cocina, que era lo que yo quería. Los propietarios me daban bastante libertad, y así sigue siendo».

Inari sushi relleno de tartar de salmón. Foto: Salva Moreno

Inari sushi relleno de tartar de salmón. Foto: Salva Moreno

Comer sushi en Setenil de las Bodegas no es algo habitual. Pero es que en El Nogalejo, la carta se aleja de la que uno puede esperar de un establecimiento de esas características, más relacionado, salvo excepciones, a la comida rápida. «Empecé a ponerlo en La Tasca, y a la gente le encantó, porque era algo novedoso. Tenías que ir a Ronda a probarlo, si no. Aún cuesta un poco, porque la gente cree que sólo es pescado crudo, pero hay más variedad».

El sushi, en carta los viernes por la noche. Foto: Salva Moreno

El sushi, en carta los viernes por la noche. Foto: Salva Moreno

El viernes por la noche es el día de sushi en El Nogalejo. Allí, Marcia Muñoz no tiene aún referencias a la cocina de su país, «pero sí que tengo ganas de poder meter algún ceviche, que en eso Chile y Perú son primos hermanos, o el mote con huesillos…».

La carta de El Nogalejo

La carta del restaurante El Nogalejo tiene bastantes posibilidades. El sushi cuenta con su propia oferta. El resto, «elaboramos todo. Tenemos tres tipos de croquetas, de carabineros, de queso de cabra payoya y de jamón ibérico. Ahora, en verano, quitamos algunos guisos y tenemos sopas frías».

Los ñoquis de rabo de toro y crema de payoyo. Foto: Salva Moreno

Los ñoquis de rabo de toro y crema de payoyo. Foto: Salva Moreno

Entre los platos más frescos de ahora, el tataki de atún con mazamorra de pistacho y gelatina de PX, el gazpacho de cereza con tartar de carabinero, el ajoblanco de coco con sardina ahumada o el tartar de salmón. De los preferidos por el comensal, Marcia Muñoz recuerda los ñoquis rellenos de rabo de toro al vino tinto y crema de queso payoyo.

Tataki de atún con mazamorra de pistacho. Foto: Salva Moreno

Tataki de atún con mazamorra de pistacho. Foto: Salva Moreno

Y de sushi, muy diverso, con uramakis de todo tipo, como el de pato, nigiris de anguila braseada, de atún rojo y de ventresca, o el uramaki de langostino con espárragos del terreno, entre otras especialidades de Marcia.

Uno de los postres de El Nogalejo. Foto: Salva Moreno

Uno de los postres de El Nogalejo. Foto: Salva Moreno

Pero, como decimos, la carta de El Nogalejo es muy amplia, y puede consultarla al completo en este enlace (clic aquí), donde también podrá encontrar información del camping y del restaurante. Y es que en la Sierra de Cádiz están pasando muchas cosas a nivel gastronómico, como se demostró el pasado viernes en Grazalema, y son muchos los restaurantes y profesionales que están convirtiendo esta comarca en un destino gastronómico. Y Marcia Muñoz, que reconoce que tiene como referente a Julio Vázquez, de El Campero, es una de esas cocineras. Prueben y opinen.

Esta es la ubicación.