Maripaz Galera, Íñigo Oller y Sergio Rivas abrieron Le Club La Barrosa en Semana Santa, en una de las zonas más transitadas de la playa de Chiclana

25-08-25

IMG 20201021 WA0128Salva Moreno.- A veces la vida te ofrece oportunidades que no puedes dejar pasar. Eso es lo que les ocurrió a Maripaz Galera e Íñigo Oller. Ella, de Chiclana y residente en Madrid («allí le decimos ‘la chiclanera’, apunta Íñigo), ha sido cliente de él en los distintos establecimientos gestionados por el cocinero madrileño, como El Escondite de Conil, que fundó hace trece años, o Casa Cánovas (Cádiz, dónde sigue siendo asesor gastronómico). «Tú y yo terminaremos montando algo juntos en Chiclana», le decía Maripaz a Íñigo. Ese momento se ha hecho realidad en Le Club La Barrosa, donde también entra como socio el isleño Sergio Rivas, mano derecha de Íñigo en la sala.

Exterior de Le Club La Barrosa. Foto: Salva Moreno

Exterior de Le Club La Barrosa. Foto: Salva Moreno

El local está ubicado en un lugar muy transitado, especialmente en los meses veraniegos. En concreto, en la esquina de la calle La Anguila con la carretera que discurre paralela a la playa de La Barrosa. El espacio ha variado con respecto al negocio que lo ocupaba con anterioridad: «Le hemos dado un toque diferente a lo que se estila en esta zona, con tonos oscuros, que no se ve mucho por aquí. Pero nos interesaba que fuera distinto», añade Íñigo.

Sin gluten y sin lactosa

La oferta gastronómica en Le Club se adapta al espacio del que disponen y las posibilidades de su modesto equipamiento, siempre con el toque característico de la cocina de Íñigo, fiel defensor de los productores locales y de los platos sin gluten y sin lactosa. Un destino de calidad para las personas que no pueden incluir alimentos con dichas sustancias.

La croqueta de Le Club. Foto: Salva Moreno

La croqueta de Le Club. Foto: Salva Moreno

«Trabajamos con atún de Gadira, como llevo haciendo desde hace muchos años, y eso nos permite tener platos crudos y fríos. Y siempre, con productos ecológicos. Sigo confiando en mi frutero de Conil, Paco Vázquez, y la carne de retinto para el rabo de toro».

Tomate de Conil con helado de vinagre viejo de Sánchez Romate. Foto: Salva Moreno

Tomate de Conil con helado de vinagre viejo de Sánchez Romate. Foto: Salva Moreno

Íñigo guarda muy buena amistad con Carlos Sancho y su hija Inga, de Obrador Helado. «Les sigo volviendo loco. En la Feria del Atún de Chiclana, hicimos un plato basado en el entrecot con salsa Café París, pero con atún rojo de almadraba. Paco Vázquez me consiguió todas las hierbas, con mantequilla del Bucarito. Y con Carlos hicimos un helado de amontillado con lentisco. Quería que fuera Chiclana pura, así que usamos El Neto de Bodega Manuel Aragón, y lentisco, planta muy típica de aquí. En invierno recuperaremos ese plato».

La ensaladilla con distintas emulsiones y atún. Foto: Salva Moreno

La ensaladilla con distintas emulsiones y atún. Foto: Salva Moreno

Porque la carta de Le Club La Barrosa en verano ha optado por más opciones frías, como es lógico. Con opciones clásicas de Íñigo, como la ensaladilla con las patatas en puré, emulsión de guisantes y atún servida en copa Martini. El truco para probarla, hundir bien la cuchara hasta el fondo y levantarla mientras se mezclan todas sus elaboraciones. Pero también tienen una ensaladilla tradicional y otra de pulpo.

Focaccia de jamón y chicharrones. Foto: Salva Moreno

Focaccia de jamón y chicharrones. Foto: Salva Moreno

Otros entrantes, la tabla de quesos de la Sierra de Cádiz, el gazpacho con helado de piriñaca, croqueta artesana (de gambón en nuestra visita), el foie micuit hecho en casa con PX y mermeladas caseras, o el queso cremoso envuelto en hojaldre con fruta ecológica y mermelada de pimienta.

Como sándwiches, el vegetal con verduras de Chiclana; el de pollo con chicharrones de Chiclana y queso de la Sierra de Cádiz; de salmón con aguacate; el de carne mechada con lechuga, tomate, huevo, queso Andazul y mostaza de hinojos; y el brioche de rabo de toro. Tartares, de aún y de fuet trufado a la pimienta, y el carpaccio, de tomate de Conil con burrata y trufa.

Focaccias

En Le Club hay un apartado especial para las focaccias, de atún rojo de almadraba, de quesos de la Sierra, la vegetariana, la de anchoas, la de jamón y chicharrones y la de salmón. El punto dulce, las tartas de queso con fresa, oreo, lotus o chocolate; la crema mascarpone con helado de violetas; la sopa de chocolate con helado de coco y varios helados artesanos.

Hojaldre de queso cremoso. Foto: Salva Moreno

Hojaldre de queso cremoso. Foto: Salva Moreno

La oferta de vinos en Le Club La Barrosa es amplia para las dimensiones del local. Tiene 50 referencias, y un tercio son de la provincia de Cádiz. Rota semanalmente para que sea dinámica y el cliente pueda ir probando distintas posibilidades. En el invierno, organizarán distintos eventos con bodegas, tiendas y profesionales del sector.

En verano, el horario de apertura es de 17:00 a 02:00, con el lunes como día descanso. «Aquí daban meriendas, tartas, café, copas y cócteles por la tarde, y no hemos querido romper con esa dinámica. También tenemos unos cafés especiales. Lo mismo puedes venir a tomarte una caña que a merendar o cenar o a tomarte una copa de media tarde. Ya abrimos los mediodías de sábados y domingos, con invitación a paella valenciana y arroz negro, respectivamente, con cada consumición». Un lugar de encuentro en la playa de La Barrosa, que no Sancti Petri, por mucho que algunos se empeñen.

La ubicación de Le Club La Barrosa, haciendo clic aquí.