José María Barea abrió La Merina Brasa Autóctona, junto al Tajo de Grazalema, el 13 de julio de 2023

Salva Moreno. – El pasado 13 de julio sonaron las notas del ‘Cumpleaños feliz’ en La Merina Brasa Autóctona, el restaurante de José María Barea en el Tajo de Grazalema. Desde allí se divisan unas vistas que le hacen merecedor de haber aparecido en este listado que publicamos recientemente, pero hemos preferido dedicarle un reportaje completo en este su primer aniversario.

El salón de La Merina. Foto: Salva Moreno

El salón de La Merina. Foto: Salva Moreno

Pocos días antes de la multitudinaria fiesta del Carmen de 2023, que tanta devoción tiene en Grazalema, abría este restaurante con el que José María cumplía uno de sus sueños, que era tener allí, en ese mismo lugar, su propio negocio. Porque el trabajo en el Tajo no es nuevo, ni mucho menos, para él. Allí, con 14 años, ya ejercía de ayudante de camarero llevando a las mesas el pan y las bebidas. Antes de La Merina, ya abrió, hace más de una década, La Maroma, un restaurante más desenfadado también en Grazalema.

El restaurante La Merina

La Merina da la bienvenida a los visitantes que llegan a Grazalema tras descender los puertos de Las Palomas o el Boyar. Ubicado junto a la piscina municipal, se trata de un restaurante con una sala muy amplia. Un espacio grande, que el decorador David Villalba supo dotar de un ambiente acogedor, donde pueden reunirse más de 125 comensales.

Ensalada templada de aguacate a la brasa. Foto: Salva Moreno

Ensalada templada de aguacate a la brasa. Foto: Salva Moreno

Jose decía el pasado año, cuando inauguró, que siempre quiso tener allí «un restaurante con carnes a la brasa, aportando también todo el conocimiento que he ido adquiriendo en mi carrera dentro de la hostelería». Eso hizo en La Merina, donde ha propuesto, desde un principio, comerse y beberse Cádiz, con productos de proximidad siempre que es posible, tanto en la comida como en la bebida.

La ensaladilla, uno de los platos que está en la carta de La Merina desde el inicio. Foto: Salva Moreno

La ensaladilla, uno de los platos que está en la carta de La Merina desde el inicio. Foto: Salva Moreno

En esta aventura, le acompaña como jefe de cocina el también grazalemeño Gregorio Sánchez, con quien ya trabajó en el Hotel El Fuerte, donde Sánchez pasó más de dos décadas. Juan Manuel Elena, de Zahara de la Sierra, lleva también con ellos en la sala desde que comenzara el camino de La Merina. Gregorio se curtió en la cocina antigua del pueblo, en lo más tradicional, de ahí que aporte platos y guisos con toques muy locales. Y más que le gustaría.

La lasaña wanton con carne de retinto. Foto: Salva Moreno

La lasaña wanton con carne de retinto. Foto: Salva Moreno

Desde el inicio, platos como la lasaña wanton con carne de retinto cocinada con vino tinto de Cádiz sobre láminas crujientes de pasta wanton, el salmorejo de tomates hechos al horno de brasa, o la ensalada templada de aguacate a la brasa, espárragos salteados, pico de gallo y vinagreta japonesa, han tenido una gran acogida por parte de los comensales de La Merina.

Croqueta de cecina. Foto: Salva Moreno

Croqueta de cecina. Foto: Salva Moreno

Pero el primer cumpleaños del restaurante ha traído también consigo algunas novedades en su carta, donde las carnes siguen jugando un papel protagonista. El tartar de tomate, o el carpaccio de atún rojo salvaje de almadraba, son algunas de las novedades en el apartado ‘Para comenzar’, en una carta que introduce una sección de cuchareo con platos como la sopa de tomate, la de ajo y espárragos, la de picadillo o la sopa de Grazalema, con pan, chorizo y huevo cocido.

Huevos con jabalí y patatas. Foto: Salva Moreno

Huevos con jabalí y patatas. Foto: Salva Moreno

De huevos va la cosa, avisan, una sección en la que los hay fritos con patatas y jamón de bellota, con patatas y chorizo o el revuelto campero. De guisoteo, carrillada ibérica de cerdo en salsa, carrillada de retinto en salsa al oloroso, costilla de retinto a baja temperatura, pata de cabrito lechal al horno, y la paletilla de cordero lechal al horno.

Las carnes a la brasa, como la presa, protagonistas en La Merina. Foto: Salva Moreno

Las carnes a la brasa, como la presa, protagonistas en La Merina. Foto: Salva Moreno

Las carnes a la brasa siguen siendo santo y seña en La Merina, con solomillo ibérico, presa ibérica de bellota, chuletitas de cordero lechal, lomo, solomillo y Tomahawk de retinta, y chuletones madurados 40 días de macho castrado y de vaca.

Más motivos para visitar Grazalema y conocer la nueva carta de La Merina Brasa Autóctona. Las reservas y más información, en este enlace. Su ubicación, en este otro.