La buena acogida por parte de los comensales, ha hecho que Santi Moncada decida mantener el menú en Atrípiko
18-02-25
Salva Moreno.- El pasado fin de semana, Atrípiko se vistió de rosa pasión. En las mesas del restaurante de Santi Moncada en La Barrosa (Chiclana), un sobre del color del amor por antonomasia escondía el menú elegido por el cocinero colombiano y sus compañeros en los fogones para celebrar San Valentín, y que tan bien supo defender el equipo de sala liderado por Álvaro Ramos. No fue nada mal, a tenor de los resultados, y es que Atrípiko mantendrá este menú por varios meses más. Eso sí, con diversos cambios.
El Día de los Enamorados trajo consigo el estreno de la temporada de Atrípiko, que este año quiere prestar más atención a los menús degustación. Así, como decimos, el presentado durante el pasado fin de semana seguirá disponible con las modificaciones que Santi y su equipo vayan decidiendo. Pero habrá también más posibilidades, además de la carta con sus platos más habituales, que han convertido a este restaurante en uno de los referentes en la provincia en cuanto a comida latina se refiere.

Santi Moncada, chef de Atrípiko, en imagen del pasado verano. Foto: Salva Moreno
México, Perú, Venezuela y Colombia, país natal de Santi, son las cuatro identidades de la gastronomía de Atrípiko. En el menú de San Valentín pudo comprobarse en sus platos, fusionados con productos del entorno gaditano, como puede ser el atún.
Menú San Valentín en Atrípiko
En Atrípiko prepararon la sala del restaurante para que los comensales disfrutaran de la intimidad de un día tan especial, con música en directo como complemento. El menú comenzó con los aperitivos: consomé de sancocho perfumado al oloroso chiclanero; una mantequilla casera de achiote y ajo tatemado, y un amasijo colombiano de maíz y queso costeño.
El siguiente, la bomba de yuca rellena de meloso chili vegano y arroz con coco, acabada con salsa KO, para continuar con el patacón con tartar de atún rojo con ponzu trufada y crema huancaína peruana.

Tartar de atún sobre patacón, uno de los platos del menú San Valentín de Atrípiko. Foto: Salva Moreno
El ceviche templado de chicharrón en leche de tigre, chiles agridulces y mango encurtido fue el siguiente. Después de él, un sorbete de agua de Jamaica y pétalos de rosa que limpiaba la boca antes de degustar el último de los platos salados: rodaballo a la brasa con crema de coliflor y crujientes de flores verdes del Mediterráneo.
El cierre, un bizcocho de plátano caramelizado con una crema pastelera de natilla colombiana, aunque luego llegó Santi y su equipo repartiendo bombones y el espumoso Toto Barbadillo para brindar y echar el cierre a una comida tan especial como es la de San Valentín.
A partir de ahora, regresa Atrípiko con su carta latina, su cocina del trópico, pero también con este menú ‘tuneado’ y alguna sorpresa más. Las reservas, en este enlace (clic aquí).

