El Patio pertenece al Grupo La Judería de Vejer, ubicado en un edificio donde está su cocina de producción y un centro de formación
Salva Moreno. – Desde que el restaurante La Judería abriera en Vejer en 2018, en una de las calles más fotografiadas de este bello pueblo gaditano, sus socios no han cesado de darle vueltas a la cabeza para que su proyecto creciera, consolidando su filosofía de entender el negocio. El 1 de mayo de 2024 marca el inicio del camino para su última apertura, El Patio, La Judería que se come con las manos. Ubicado en el número 1 de la Calle Santísimo, la planta superior del edificio está destinada a cocina de producción del grupo y centro de formación.
Ana Poley, Joaquín Alfaro y Mario Ojeda son los socios de La Judería. Un día antes de la apertura, presentaron a un grupo de invitados su nuevo edificio, haciendo también un repaso a la historia de La Judería, que incluye también los alojamientos Albariza y La Vinográfica, en este caso también asociados con la Agencia Literaria Dos Passos.
El Patio
En cuanto a El Patio, se trata de un fast gourmet, como lo definió Mario, en donde hay hamburguesas, alitas, nachos y algún plato oriental, como el rollito nem de gambón. «Todo para comer con las manos y elaborado por nosotros. Es un concepto muy desenfadado. No hay reservas. Puedes venir y tomarte una hamburguesa con lo que quieras, una cerveza, una copa… no hay reglas».

El Patio está en el número 1 de la calle Santísimo, en Vejer. Foto: Milagros Molinari
El Patio cuenta con un espacio interior y terraza en la calle Santísimo, en una zona con establecimientos de comida rápida clásico en Vejer. El sello gastronómico se lo dan Alejandra Gnisci y Jaime Batista, de Narea, al igual que hacen en el resto de locales de La Judería.
Añade Mario que en El Patio todo funciona «distinto a La Judería, que es restaurante, y a La Vinográfica, que es libros y vinos. Aquí es comida rápida goumet. También se puede pedir para llevar a casa, al igual que con otros platos de los locales del grupo». De momento, El Patio abrirá de jueves a domingo a partir de las ocho de la tarde, pero en verano cerrará sólo un día a la semana. La carta completa, en este enlace.
Mirada atrás
Mario quiso también hablar de su trayectoria, y la del grupo, en Vejer. «Todo proyecto debe comenzar con una visión emocional, y a mi Vejer siempre me ha apasionado. Primero, por su gente; también por su capacidad gravitatoria, es un pueblo que atrae de una forma inexplicable. La mezcla cultural es similar a la de una ciudad portuaria, hay gente prácticamente de todo el mundo viviendo aquí. Siempre digo que Vejer es una pequeña Manhattan de casitas blancas. Y lo que más me apasiona es su situación geo gastronómica en la provincia de Cádiz».
Cuando La Judería abrió en 2018, era un restaurante de producto autóctono y vino exclusivamente andaluz, algo que permanece inalterable. Eso era un reto, dice Mario, porque el consumo de vinos andaluces en ese momento era prácticamente nulo. «Afortunadamente, hoy en día las cosas están cambiando, aunque hay mucho trabajo por hacer». Como dato, en La Judería se han defendido más de 450 marcas diferentes de vino andaluz, que no es poca cosa.

Una de las hamburguesas de El Patio. Foto: Milagros Molinari
La Judería pasó a ser taberna en menos de un año, convirtiéndose en «una casa familiar con técnicas de servicio de restaurante donde se sirve buen atún encebollado, pescado de estero, verduras cocinadas, cocina del Estrecho con vinos andaluces… Y también quisimos apostar desde el principio contra la desestacionalización. Por eso decidimos abrir todo el año».
Con La Vinográfica, el grupo crecía y comienza a enfocarse aún más en la preocupación por lo local, tanto en cuanto a proveedores como a personal. «Queremos que nuestros trabajadores disfruten de lo que hacen, y para ello, había que contagiarles nuestro entusiasmo. Así que entramos en un momento para empoderarlos, formarlos, consolidar valores para compartir la visión del negocio».

El fast food gourmet de El Patio. Foto: Milagros Molinari
Porque, como añadió Ana Poley más tarde, «me encanta que cada uno de nuestros empleados sienta esto como suyo. Y es que, al final, el cliente se queda con la cara de la gente que le atiende, nosotros estamos por detrás». En La Judería hay 26 empleados todo el año, más del 85% de Vejer. El nuevo lujo, remató Mario, ya no es la ostentación ni las formalidades, sino crear experiencias auténticas que hagan feliz tanto a los clientes como a los empleados.
Así nació, en el edificio de El Patio, la cocina de producción y el centro de formación, donde van los empleados del grupo a ponerse al día y donde también se realizarán otras actividades como, por ejemplo, sesiones con sumilleres.
El Grupo La Judería sigue así consolidándose en esta pequeña Manhattan, como la definió Mario, convencido del potencial que tiene tanto el pueblo como las personas que en él habitan y trabajan.

