Martié, el restaurante de Isidro López en la calle Rosario de Jerez, engrosa la lista de establecimientos recomendados por la prestigiosa Guía Michelin

20-05-26

Redacción.- El restaurante Martié (leer reportaje aquí), inaugurado por Isidro López y Laura Castillo en la calle Rosario de Jerez en octubre de 2025, entra este mes como recomendado en la Guía Michelin. Dicen en la web de la prestigiosa publicación que el establecimiento «se plantea como una oda al trabajo y la paciencia, necesarios para alcanzar los sueños. Su chef, Isidro López, apuesta por un concepto gastronómico que gira, exclusivamente, en torno a un menú degustación (Año 0, Tarab), ofreciendo una cocina contemporánea de base local con toques viajeros». El reconocimiento de la Guía Michelin se une a la nominación que Isidro y Laura han recibido para ser cocineros revelación en la edición 2027 de Madrid Fusión.

Martié es vida nueva, un concepto que, sin él saberlo al principio, significa esa palabra en rumano, como el inicio de la primavera. Eso ha supuesto para Isidro Martié su nueva etapa tras dejar atrás el proyecto de Tiemar, que estaba en la planta baja: «He decidido dar este paso porque quería ser feliz en la cocina. Abrimos el 16 de octubre con un proyecto con el que he soñado mucho tiempo. Solamente 16 comensales, cuatro mesas, menú degustación (89€ por persona más bebidas, con maridajes disponibles), y hacemos un poco lo que queremos como queremos. Lo importante es disfrutar, tanto nosotros como los comensales», nos comentaba durante una visita.

Tomate, vieira y burrata. Foto: Salva Moreno

Tomate, vieira y burrata, uno de los platos de su primer menú degustación. Foto: Salva Moreno

«Lasciate ogne speranza, voi ch’intrate», decía Dante que aparecía en las puertas del infierno, una frase de La Divina Comedia aplicable a quienes quisieran encontrar en Martié una versión gastronómica de Tiemar. «Tiemar fue Tiemar. Martié es Martié. Entre los dos hay diferencias. Esa es la idea que siempre tuvimos. Hay un pequeño homenaje a Tiemar, pero sólo eso».

«Queremos que Martié sea Martié, y que Tiemar se quedé ahí. Sé que mucha gente lo echará de menos, pero gracias a aquello, tenemos esto», explica López. De la famosa Pantera Rosa sólo queda su recuerdo en el brazo de Isidro, en forma de tatuaje, y en uno de los petit four con los que finaliza la experiencia gastronómica.