La bodega chiclanera Manuel Aragón amplía su gama de vinos con Candray, un Palo Cortado que rinde homenaje a estas embarcaciones que surcaban la Bahía de Cádiz

29-04-26

Redacción.- Candray es el nombre de las tradicionales embarcaciones que surcaban las aguas de la Bahía de Cádiz y sus salinas llevando y trayendo todo tipo de mercancías entre sus poblaciones, en aguas poco profundas. Entre esas mercancías destacaba, como no podía ser de otra manera, el vino. Como homenaje, la Bodega Manuel Aragón (Chiclana) ha puesto su nombre a este excepcional Palo Cortado.

El Candray procede de una de las criaderas de la solera fundacional. La Bodega Manuel Aragón lleva elaborando vinos de calidad, de forma artesanal, desde el siglo XIX. Cuando un vino se cata en su fase inicial y el enólogo considera que debe seguir un proceso de crianza biológica bajo velo de flor, la bota se marca con una línea inclinada, un “palo”.

Por el contrario, cuando el catador descubre inicialmente en un vino una estructura que aconseja una crianza oxidativa, lo marca con un círculo. A veces un vino en crianza biológica muestra posteriormente al catador características específicas que recomiendan continuar con él en crianza oxidativa. En ese caso, se sube el grado de alcohol hasta los 17º y el “palo” se cruza con otro. Tenemos así un vino “palo cortado”, como el Palo Cortado Candray, con una edad media de 10 años.

Nota de cata de Candray

En la nota de cata, la Bodega Manuel Aragón dice de Candray que presenta un color ámbar con tonos dorados. En nariz, conjuga las notas características de los amontillados y los olorosos con otras cítricas que recuerdan a la naranja amarga y lácticas como la mantequilla fermentada. En boca, es equilibrado, con persistentes matices tostados, nueces y madera.

Aconsejar maridar con quesos curados, frutos secos, consomés concentrados, guisos o carnes gelatinosas como el rabo de toro o la carrillada y para acompañar platos internacionales como el sushi, la tempura o el curry tailandés.