El restaurante de la plaza San Antonio de Cádiz apuesta por una carta en la que entran y salen platos en cortos espacios de tiempo
29-03-26
Salva Moreno.- El restaurante Brasal, en la plaza San Antonio de Cádiz, camina hacia su primer cumpleaños en verano. Con la llegada de la primavera, su propietario y cocinero, Enrique Pérez, ha decidido dar dinamismo a su carta, de la que entrarán y saldrán platos prácticamente cada semana.
«Entendemos que tener tantos fuera de carta no era lo mejor de cara al comensal. Cambiamos las sugerencias por una oferta en la que incorporamos recetas nuevas y sacamos otras», explica el también propietario de Listán Wine Tasca.
Enrique añade que «aunque salgan de la carta, no significa que no vayan a regresar. Hay clientes que nos dicen que por qué hemos quitado alguno, pero les decimos que volverán más adelante».

Berenjenas a la llama de Brasal. Foto: Salva Moreno
Entre las novedades de Brasal, su cocinero habla de la berenjena a la llama: «la elaboramos al fuego, para dale ese toque ahumado. Lo acompañamos de queso payoyo de Grazalema, y lo terminamos con miel de caña»
Otra de las últimas incorporaciones son las albóndigas de vaca madurada. «Las elaboramos de los mismos chuleteros que tenemos en nuestra cámara y con los que trabajamos a diario. Las hacemos con los solomillos. Nuestra idea es que llegue al comensal con ese punto de chuleta, que no esté muy hecha para que mantenga la jugosidad y el sabor propio de la carne. Lleva una salsa de setas».

Ostras, en la oferta del restaurante de Enrique Pérez. Foto: Salva Moreno
Siguiendo con las carnes, el solomillo de vaca con salsa perigord y foie. Otra opción, el cogollo braseado con holandesa de anchoa y chicharrón de Cádiz. «Con la entrada de la parrillada de verduras hemos cumplido con la petición de muchas personas. Casi todo el producto viene de la huerta de Conil, es de primera calidad, y demandaban esta parrillada, además de mantenerla como guarnición de otros platos».

Cogollo braseado con holandesa de anchoa y chicharrón. Foto: Salva Moreno
Entre los pescados, Brasal tiene el cabracho frito entero, un pescado que no suele trabajarse a diario en restaurantes y que Enrique elabora marcando el lomo… y a la freidora.
«El tartar de salchichón de buey de Desiderio, nuestro proveedor de carnes. Lo acompañamos de una gamba blanca de Huelva casi cruda, un poco marinada con un toque de lima, pimienta y sal. La ostra la hemos cambiado, antes era de estero acompañada de su pilpil, y ahora es bechamel. Se asemeja mucho a la gamba bechamel».

Las albóndigas de vaca y salsa de setas. Foto: Salva Moreno
Por último, destaca Enrique las bravas: «le hemos dado un cambio. Es una patata hojaldrada y laminada. La envolvemos con mantequilla, romero, tomillo, sal y pimienta, y al horno. La terminamos en la freidora, y queda como una milhoja. La salsa, brava casera y alioli».
Sobre Brasal
‘Sabor de barrio y alma de brasa’, dice el logotipo de Brasal. Inaugurado en agosto de 2025, Enrique Pérez decía entonces que el restaurante nacía «por la necesidad de sumar este tipo de gastronomía a la Plaza de San Antonio, una de las más emblemáticas de la ciudad. Comenzamos sin ninguna pretensión, más allá de valorar el producto, tocarlo lo menos posible para realzarlo».

Enrique Pérez, en la entrada de Brasal. Foto: Salva Moreno
Brasal cuenta con dos espacios interiores, uno con mesas bajas y otro con altas, para un aforo aproximado de 48 personas. Las reservas, en el 647 550 574.

