El establecimiento de Kris Pérez en Arcos, la Taberna Jóvenes Flamencos, abandona la calle Deán Espinosa, donde ha estado casi durante 15 años
19-01-26
Redacción.- Con la voz en off de Laura Jiménez, una de las propietarias de la Taberna Jóvenes Flamencos de Arcos junto a su marido, Kris Pérez, el establecimiento de la calle Deán Espinosa anunciaba en redes sociales su traslado. Tras casi 15 años en la calle Deán Espinosa, en marzo de 2026 abrirá unos metros más abajo, junto a la plaza del antiguo sindicato, donde disfrutarán de una soleada terraza.
«Hoy cerramos una etapa tras quince años de entrega, trabajo y pasión por el que ha sido el proyecto de nuestra vida, llenos de recuerdos, aprendizaje y raíces profundas. Os esperamos en nuestra nueva taberna con en mismo cariño con el que comenzamos y con más ilusión que nunca», escribían en sus publicaciones digitales.
Kris y Laura comenzaron en la hostelería hace ya tiempo, si bien lo fueron alternando con otras ocupaciones. El camino en la Taberna Jóvenes Flamencos comenzó el 2 de noviembre de 2012. Quince años antes, Kris ya había estado en esa misma ubicación. «Un amigo mío lo montó y yo trabajaba de camarero. Nos juntamos porque no había un sitio en Arcos donde hacer flamenco, y es que nosotros estábamos todo el día con el cajón y la guitarra».

La terraza de la Taberna Jóvenes Flamencos en la calle Deán Espinosa de Arcos. Foto: Salva Moreno
Esa época acabó, pero en 2012 volvieron a retomar el camino. Cuando regresaron, lo hicieron con la cocina como protagonista, olvidando el copeo. En los inicios, Laura estaba al frente de la cocina, «y es que lo hace de lujo, la gente todavía se acuerda de ella». En 2018, inauguraron Aljibe Restaurante, unos metros calle abajo de los Jóvenes Flamencos, y Laura se hizo cargo de él. Un local que lleva tres años recomendado por la Guía Repsol y que recientemente cambió su concepto, como les contamos en este reportaje (clic aquí).
Platos tradicionales
En la Taberna Jóvenes Flamencos «queremos recuperar los platos de cuchareo más típicos de Arcos, como el abajao, con espárragos verdes, ajo, huevo, pan de pueblo y aceite; o el ajo molinero, con tomate natural, pimiento verde, ajo y pan. Se acompaña de huevo duro, pimiento rojo y rábano». Las tagarninas esparragás con huevo y la alboronía, a la que le dan su toque árabe con el sésamo y almendras laminadas, son otros de los platos típicos que ofrecen.
Reconoce Kris que «tenemos la suerte de que en el casco antiguo hay mucha gente mayor, y de ellos hemos rescatado muchos de los platos que se han hecho en Arcos toda la vida, preparándolos, además, como se han elaborado tradicionalmente. Como el guiso de habas de petaca con lechuga, que está espectacular».
A partir de marzo tocará hacerlo en otra ubicación en donde la esencia seguirá inalterable. La Taberna Jóvenes Flamencos inicia un nuevo capítulo en su trayectoria vital.

