Thomas y Ase Donso cumplirán en junio veinte años desde la inauguración de Patría, un restaurante imprescindible en la pedanía vejeriega del mismo nombre

16-03-26

IMG 20201021 WA0128Salva Moreno.- Las olas del Atlántico atrajeron a Thomas Donso a la costa gaditana. Un surfero de Dinamarca cuyo futuro pasaba por regresar junto a Ase, su esposa, pocos años después. En 2006 abrieron el restaurante Patría en la pedanía vejeriega del mismo nombre, con dos hijos pequeños que a estas alturas vuelan solos. Pronto fue conocido por los autóctonos como ‘el de los extranjeros’, en una época en la que la oferta gastronómica de Vejer era muy limitada. Con trabajo, tesón, simpatía y una cocina deliciosa, se han ganado el corazón de sus vecinos… y de miles de comensales.

El cumpleaños será en junio. Veinte años desde que la pareja danesa inaugurara Patría, un restaurante muy diferente al que hoy podemos disfrutar. Aunque ambos son de Dinamarca, Ase y Thomas se conocieron en Tenerife. Ella era guía turística y él cocinero en un hotel. De vuelta a casa, echaban de menos España, y como ya conocían los alrededores de Vejer (y hay olas) hicieron las maletas rumbo al sur, con un niño de tres meses y otro de tres años.

Thomas considera que en estas dos décadas han crecido mucho profesionalmente. «Cada año íbamos a más, con más clientes y más personal para atenderlos. Iniciamos el camino con una carta muy pequeña, pero poco a poco ha ido creciendo para ofrecer mayor variedad a los clientes», dice Thomas.

Las croquetas de espinacas, queso de cabra y alioli rosa. Foto: Salva Moreno

Las croquetas de espinacas, queso de cabra y alioli rosa. Foto: Salva Moreno

En la terraza de Patría, el cocinero danés recuerda todo lo que ha cambiado la zona y el propio local. Las carreteras de acceso no eran, ni de lejos, las actuales, que tampoco es que sean las mejores. Había servicios básicos que escaseaban, y Thomas construyó con sus propias manos, y alguna ayuda, parte de las dependencias actuales del restaurante.

Identificados con Patría y su gente

Desde el inicio, se sintieron muy identificados con el entorno y su gente. Tanto, que todos sus empleados son de Patría y La Muela, otra de las múltiples pedanías vejeriegas. Pero también los productos que manipulan en la cocina, tanto las carnes como las verduras o los pescados, siempre que sea posible. «Las camareras y cocineros llevan mucho tiempo con nosotros. Esto se ha convertido en una familia grande en el campo, porque aquí trabajan incluso madre e hija». Se come muy bien en Patría, pero parte del secreto de su éxito es la cercanía y amabilidad de todo su equipo humano.

Patacones con pollo, pico de gallo y queso blanco. Foto: Salva Moreno

Patacones con pollo, pico de gallo y queso blanco. Foto: Salva Moreno

En una conversación anterior, Thomas nos contaba que nunca tuvo la intención de hacer cocina danesa en Patría. «A veces uso alguna influencia de Dinamarca, pero también de otros países del Mediterráneo como Marruecos, Italia o Francia. Pero con productos de cercanía y de temporada. Por eso cambio mucho la carta, hay platos que apenas duran unos días porque pasa el tiempo de los ingredientes y probamos otras cosas. Así no me aburro».

Flor de alcachofa con pesto rojo, rúcula, parmesano y piñones. Foto: Salva Moreno

Flor de alcachofa con pesto rojo, rúcula, parmesano y piñones. Foto: Salva Moreno

Y aunque muchas vecen lo hayan definido como un restaurante vegetariano, no lo es, aunque buena parte de la carta sea apta para los que prefieran esa alimentación. Las croquetas de espinacas y queso de cabra con alioli rosa, la ensalada de kale con granadas, queso feta, cebolla roja, miel y mostaza, la flor de alcachofa con pesto rojo, rúcula, parmesano y piñones, o el ‘schnitzel’ de berenjena con espinacas, pimientos, sumac y anacardos, son algunas de esas opciones vegetarianas de una de sus cartas más recientes.

Bacalao horneado con migas de pan, ajo, romero, judías, kale y naranja. Foto: Salva Moreno

Bacalao horneado con migas de pan, ajo, romero, judías, kale y naranja. Foto: Salva Moreno

También hay influencias sudamericanas, visibles en los patacones de plátano macho con pico de gallo, pollo y queso blanco, y pescados como el bacalao horneado con migas de pan, ajo, romero, judías, kale y naranja, o el filete de corvina con col, tomillo, piña, coco y zanahoria.

Para los carnívoros, guiso de ciervo con remolachas, manzanas y setas, o el lomo de ternera de Patría con verduras asadas y chimichurri de setas. Pero insistimos: la carta varía con frecuencia.

Lo que no cambia es la calidad de sus productos y su cocina. Cercanía y materia prima de calidad para una experiencia gastronómica plena. Siempre hay ganas de volver a Patría.

Para reservar, pueden hacer clic aquí.