Situado en la Hospedería Casa de las Piedras de Grazalema, el Patio San Diego ofrece una experiencia gastronómica con buen ambiente y mejores productos

01-04-26

IMG 20201021 WA0128Salva Moreno.- Aunque a simple vista parece que no ha pasado nada, lo cierto es que la población de Grazalema tuvo que ser desalojada a principios de febrero por las lluvias y el riesgo de colapso del pueblo. Todos tenemos en la mente imágenes angustiosas, con el agua corriendo desbocada calle abajo y con el Mirador de los Asomaderos convertido en cascada. O los enchufes de las casas como desagües, como ocurrió en la Hospedería Casa de las Piedras y el restaurante Patio San Diego, propiedad de Rocío Romero: «Lo hemos pasado mal, y hemos abierto con lo justo, pero queda mucho por reparar».

Grazalema comienza a levantar el vuelo, pero este golpe ha llegado en una época crucial para la economía local, basada en el turismo. Es su temporada alta. El corte de carreteras hace que muchos visitantes opten por otros lugares, y aunque se ve más gente por las calles, nada tiene que ver con años anteriores.

Patio del restaurante. Foto: Salva Moreno

Patio del restaurante. Foto: Salva Moreno

Las muestras de solidaridad abundaron durante el desalojo, pero es ahora cuando más nos necesita Grazalema, uno de los pueblos más bonitos de España por méritos propios. Posee un patrimonio cultural y medio ambiental envidiable, pero es su gente (siempre son las personas) quien marca la diferencia.

Remontando

El Patio San Diego comienza a ver la luz al final de un túnel demasiado largo, y quiere volver a ser ese restaurante que rebosaba de comensales todos los días para disfrutar de un maravilloso almuerzo en su acogedor patio.

Ensalada del chef, con salmón y mango. Foto: Salva Moreno

Ensalada del chef, con salmón y mango. Foto: Salva Moreno

Rocío adquirió en 2023 Las Piedras, uno de los alojamientos más clásicos de Grazalema, conocido popularmente como La Fonda. Por el hotel han pasado un sinfín de personalidades ilustres desde que abriera a mediados del siglo XX. Está muy cerca de la Plaza de España, centro neurálgico de la localidad. Tras una reforma, el patio que da nombre al restaurante se ha convertido en un espacio ideal para sentarse, relajarse y dejarse llevar por las recomendaciones del personal.

Croquetón de marisco y crema de carabinero. Foto: Salva Moreno

Croquetón de marisco y crema de carabinero. Foto: Salva Moreno

Isabel Díaz es la jefa de cocina del Patio San Diego. Su propuesta es muy variada, pero ella destaca el atún rojo de Petaca Chico, que usa en platos como el tartar o las alcachofas; y las brasas. El cordero y el cabrito son sus especialidades, pero en las brasas siempre hay hueco para ibéricos como la presa, el lagarto o el secreto, o chuletones de vaca.

La particular torrija del Patio San Diego. Foto: Salva Moreno

La particular torrija del Patio San Diego. Foto: Salva Moreno

Su amplia carta comienza con entrantes clásicos: Jamón, quesos, croquetas, tosta de sardina ahumada o de atún macerado con alioli trufado, bombón de queso de cabra payoya con nueces y mermelada confitada de tomate, berenjenas con miel de caña, milhojas de queso de cabra y nueces, o la torrija de hígado de pato con manzana, una rebanada de pan con leche, vino y azúcar moreno. Tras freírse, se completa con cebolla caramelizada, manzana con brandy y el hígado de pato con caramelo.

Alcachofa con atún. Foto: Salva Moreno

Alcachofa con atún. Foto: Salva Moreno

Ahora que el calor comienza a ganar terreno, apetecen platos frescos. En el Patio San Diego destaca el canelón de aguacates y crema tártara, o ensaladas como la de aguacate con langostinos y la del chef, con salmón y mango.

Los pescados son otro de los apartados de su carta. Choco, calamar o chipirón a la plancha, boquerones al limón, pata de pulpo a la brasa o bacalao al horno con crema de piquillo, acompañan en este espacio al atún de almadraba. Pues eso, una carta en la que hay mucho donde elegir y que concluye con revueltos y el postre para el toque dulce.

La carne es una de las especialidades del restaurante. Foto: Salva Moreno

La carne es una de las especialidades del restaurante. Foto: Salva Moreno

Si queremos ayudar a Grazalema, una de las mejores maneras es hacerlo reservando una habitación en Las Piedras y comer en su restaurante Patio San Diego. Deje el estrés en la maleta, olvide las prisas y disfrute de este espacio y su personal humano. Lo agradecerán.

Steak tartar en tuétano. Foto: Salva Moreno

Steak tartar en tuétano. Foto: Salva Moreno

Dicen que muchos de los huéspedes que pasaron por allí eran personas con poderío económico que buscaban en Grazalema un ‘remanso de paz’. Vivan su propia experiencia y comprueben si llevaban razón o no.

En este enlace pueden consultar información de contacto del restaurante y hospedería (clic aquí). En este otro (clic aquí), la ubicación.