El local de Latxaska Etxea cuenta con dos cartas bien diferenciadas, una de barra y otra de sala, que se adaptan perfectamente a cada ocasión
Ana S. Diéguez. – Disfrutar de la exquisita cocina vasca en la capital de España es posible gracias a restaurantes como Latxaska Etxea. Un bonito proyecto ubicado en los aledaños del matadero de Madrid, que está protagonizado por su emblemática parrilla de carbón de encina. En su carta, encontramos dos propuestas bien diferenciadas. Una más informal enfocada a la barra, donde no faltan unos espectaculares pintxos en los que confluyen tradición y vanguardia, como en el caso de su Porky-Porky, que resultó ganador en el Campeonato de Pintxos de Euskadi en 2009.
Por otro lado, y para cuando podemos disfrutar de una velada más tranquila sin tener que estar pendientes del reloj, merece la pena, sin duda, adentrarse en su carta de sala, donde no faltan impresionantes cortes de carne y sensacionales pescados que alcanzan su punto óptimo tras su paso por esa emblemática parrilla de encina.

Latxaska Etxea está en el madrileño barrio de Lavapiés. Foto: Ana S. Diéguez
Su artífice, el encantador bilbaíno Máximo Alesanco, nos conquista con una sabrosa propuesta gastronómica en la que encontramos opciones para todos los gustos. Una impecable colección de originales elaboraciones que disfrutamos plenamente en este entrañable y bullicioso local, donde siempre nos hacen sentir como en casa. Al frente de la sala, el carismático gerente, Carlos Pérez, nos adentra de lleno en la esencia de este entrañable restaurante vasco con alma de txoko.
La visita a Latxaska Etxea
Nuestra visita arrancó con una atrevida y exquisita ensaladilla rusa con un curioso toque de escabeche que es un verdadero espectáculo. Un insuperable comienzo que dio paso a su llamativa versión de las clásicas bravas que han bautizado como patatas brasas. Un divertido plato que resulta muy visual y que nos conquistó el paladar desde el primer bocado. Continuamos con su galardonado pulpo, premiado en Pulpo Pasión, que elaboran en tres cocciones. Un plato que no puede faltar en la mesa si visitáis Latxaska Etxea. De los pescados nos decantamos por una canónica cola de bonito con bilbaína que Carlos sirve con esmero en mesa, convirtiéndolo en un momento memorable de la velada.

Las brasas, muy importantes en el restaurante. Foto: Ana S. Diéguez
Para terminar, nada mejor que sucumbir a los encantos de la tembladera de flan. Un dulce final perfecto para nuestro viaje al País Vasco a través del paladar.
Latxaka Etxea, un encantador pedacito de la mejor cocina vasca en la capital donde no faltan unos acertados guiños de innovación que logran conquistarnos bocado a bocado. ¿Os podréis resistir?
Dirección: Paseo del Molino, 8, 28045 Madrid
Teléfono: 915 27 10 67
Ticket Medio:
Restaurante: 50€
Carta de barra: 20€

