La Tarara de Gaby Medina y Juan Antonio García llega a Ronda con una carta similar a la Neotaberna de Olvera

27-04-26

IMG 20201021 WA0128Salva Moreno.- Dicen que cuando Rainer Maria Rilke emprendió su viaje por España a comienzos del siglo XX, jamás había oído hablar de Ronda (Málaga). Pero la vida, siempre dispuesta a sorprendernos, condujo al poeta centroeuropeo hasta la ciudad suspendida sobre el abismo del Tajo horadado en la roca por el río Guadalevín, en una de las imágenes icónicas de la localidad. Fue allí donde Rilke encontró inspiración y escribió algunos de sus versos más recordados. «He buscado por todas partes la ciudad soñada, y al fin la he encontrado en Ronda», escribió, convencido de haber hallado el lugar que imaginó durante toda su vida. Muchos años después, Gaby Medina y Juan Antonio García también han encontrado en la localidad malagueña el escenario perfecto para dar forma a su segundo proyecto gastronómico. Así nace La Tarara. 

Más de un siglo después de la llegada de Rilke, Ronda le recuerda con gratitud, con estatuas y placas repartidas por algunos de los espacios más visitados del centro de la que fue su ciudad soñada. Y a pesar de los cambios, Ronda mantiene intacta su rara capacidad para enamorar a los visitantes que se acercan a ella dispuestos a perderse entre callejuelas, miradores y rincones donde sobreviven las leyendas de toreros y bandoleros. O el recuerdo de figuras ilustres como Ernest Hemingway y Orson Welles, también víctimas de la seducción rondeña.

Planta baja de La Tarara. Foto: Salva Moreno

Planta baja de La Tarara. Foto: Salva Moreno

Gaby y Juan Antonio siempre sucumbieron al atractivo de Olvera, su pueblo, situado a poca distancia de Ronda pero ya en la provincia de Cádiz. Tras una prolífica experiencia profesional en Madrid, ambos decidieron regresar a su tierra para ser felices y construir un proyecto profesional juntos: La Tarara Neotaberna, en la plaza de Andalucía de Olvera, y que pronto fue reconocida por la Guía Michelin con la categoría de Bib Gourmand.

Llegada de La Tarara a Ronda

El salto a Ronda no era una previsión inminente, pero un cúmulo de circunstancias aceleraron el proyecto y no quisieron dejar pasar la oportunidad. Porque la ciudad malagueña desprende vida. Para muchos, puede ser un pueblo, con una población aproximada de 35.000 habitantes. Pero en el centro se respira a ciudad, más aún en la calle Espinel, más conocida como La Bola, que arranca en la Real Maestranza, repleta de negocios a uno y otro lado.

Croquetas de jamón. Foto: Salva Moreno

Croquetas de jamón. Foto: Salva Moreno

«Tras cinco años en Olvera, se abrió la posibilidad de venir a Ronda, y qué mejor ciudad para seguir creciendo. Aquí hay bastante más población que en Olvera, además en un edificio emblemático de la calle más comercial de la ciudad. No lo pensamos dos veces y dimos el salto», asegura Gaby. El 27 de marzo, Viernes de Dolores, entraron los primeros comensales en La Tarara Ronda.

Ensaladilla de atún. Foto: Salva Moreno

Ensaladilla de atún. Foto: Salva Moreno

El restaurante de Olvera sigue abierto. El encargado de la cocina es Juan Antonio: «El concepto gastronómico es el mismo de Olvera. La carta es prácticamente igual. Allí ha gustado mucho, y estábamos convencidos de que aquí va a ser igual. Los rondeños han sido los primeros clientes y los comentarios que nos hacen son muy positivos».

Mejillones con cítricos, fuera de carta. Foto: Salva Moreno

Mejillones con cítricos, fuera de carta. Foto: Salva Moreno

La intención de los socios de La Tarara es implementar mejoras con el paso del tiempo. La apertura se hizo con todas las garantías, pero más adelante añadirán detalles que han quedado por culminar, también en la carta, donde habrá más referencias a la gastronomía malagueña. «El taco mar y montaña de Olvera, en Ronda lo hacemos con el rabo de toro en un guiño a las costumbres rondeñas, y cuando nos asentemos, habrá más platos de pescado de las costas más cercanas», añade Juanan.

El local de La Tarara

Los rondeños y rondeñas recuerdan, algunos más que otros, el local donde ahora luce La Tarara. Era una joyería, y quienes la conocieron, afirman que el cambio ha sido completo. El espacio pertenece a unos empresarios locales con familia en Olvera, y en sus días de visita conocieron La Tarara. Les gustó, y propusieron a Gaby y Juanan la aventura en Ronda convencidos de que ese concepto era el que querían para su local.

El huevo poché con setas y trufa. Foto: Salva Moreno

El huevo poché con setas y trufa. Foto: Salva Moreno

En cuestión de meses, la otrora joyería es un restaurante con cocina a la vista, situada a la izquierda de la entrada, una planta inferior con la bodega y otra superior con amplio espacio para más mesas.

La flor de alcachofa. Foto: Salva Moreno

La flor de alcachofa. Foto: Salva Moreno

Como avanzaba Juanan, la carta de La Tarara no varía en demasía respecto a la de Olvera, que cambió el pasado otoño, como les contamos en El Gusto es Suyo (clic aquí). Entonces les presentamos platos nuevos como el aguacate a la parrilla o el carpaccio de gamba blanca.

Carpaccio, en la carta de La Tarara. Foto: Salva Moreno

Carpaccio, en la carta de La Tarara. Foto: Salva Moreno

Las croquetas de jamón, ensaladilla de ventresca o de tartar de atún, su icónica payogiana, el taco de rabo de toro, sus particulares gambas al ajillo, steak tartar o canelón de pollo, son algunas de las opciones más clásicas de su carta. Para cerrar, además de otros postres, su versión de la torta del Lunes de Quasimodo, tradicional olvereña.

Sus particulares gambas al ajillo. Foto: Salva Moreno

Sus particulares gambas al ajillo. Foto: Salva Moreno

La Tarara Ronda se une a la oferta gastronómica de la preciosa ciudad malagueña. En apenas un mes, su nombre comienza a asentarse y a sonar en los círculos gastronómicos, aunque queda trabajo por hacer. Nuestra recomendación, no dejar pasar la oportunidad y reservar en el 744 71 24 02 o a través de este enlace (clic aquí).

Pueden consultar la carta en este otro enlace (clic aquí).