Visitamos La Barbería, un pequeño bar en plena plaza San Francisco de Cádiz perfecto para un tapeo frío
12-11-25
Salva Moreno.- La plaza San Francisco de Cádiz no es nueva para Pedro García Muñoz. Desde muy pequeño vio a su padre (de igual nombre y de Algar) trabajando en La Parisien más de 35 años. Pegado a él durante dos décadas aprendió el negocio, el trato con la gente, controlar el servicio con solo una mirada, esos detalles que no se aprenden en una escuela. Su madre, María Muñoz (de Alcalá de los Gazules) veía con orgullo cómo su hijo seguía los pasos de su marido. Pero llegó el momento de la jubilación y el traspaso del bar, y Pedro decidió aprovechar un pequeño local que usaban como almacén para comenzar su propio negocio: La Barbería.
«Yo he intentado coger lo mejor de mi padre para proyectarlo con mi toque personal. Quería un espacio pequeño, que no tuviera demasiados gastos ni necesidad de personal. Yo estoy de cara al público, que es lo que me gusta y lo que siempre he hecho». El 20 de septiembre de 2025 comenzaba el camino de La Barbería.

Las anchoas con tomate. Foto: Salva Moreno
Para el nombre no tuvo que darle muchas vueltas. En ese local hubo una barbería en los años 80, muy conocida en las calles aledañas del barrio. Pero el barbero se jubiló, por lo que sus parroquianos tuvieron que buscar otro lugar donde pelarse. Juan Reyes Álvarez cambió la licencia del negocio por la de taberna, y así estuvo hasta los primeros años del siglo XX. Pedro, el padre, lo adquirió para ampliar la terraza de La Parisien, y el interior lo usaba como almacén.

El queso de La Pastora de Grazalema. Foto: Salva Moreno
Así que estaba claro: La Barbería. Pedro tuvo poca reforma que hacer. Realmente ha sido un lavado de cara, pulimentar el suelo hidráulico originario y equiparse con la maquinaria necesaria para funcionar. Cuenta a El Gusto es Suyo que anda a la búsqueda de algún elemento clásico del negocio que fue, que podría ser el poste de barbería.
La tapería tiene nueve mesas altas en la terraza, con vistas a la popular y animada plaza y al Convento de San Francisco. En el interior, dos contra barras y una barra pequeña. La oferta gastronómica se ajusta a cánones muy habituales en los bares, con el papel de estraza como platos y producto de cercanía.

El papel de estraza sirve de plato en La Barbería. Foto: Salva Moreno
«La Barbería es una tabernita con productos de la provincia de Cádiz. Quesos de la Sierra de Cádiz con leche de cabra payoya, de distinta intensidad (maravilloso el de La Pastora de Grazalema en manteca que probamos). También tengo el Apolonio trufado. Hay algo de latas, como anchoas o melva con pimientos asados, montaditos de jamón, de queso, de salchichón, de lomo en manteca…», enumera Pedro.

Los chicharrones. Foto: Salva Moreno
Los productos de Montesierra destacan en su carta, no demasiado extensa pero suficiente para salir satisfecho, con jamón ibérico, salchichón, chicharrones al corte, caña de lomo o el lomito de Martín Hierro. Pero Pedro destaca los taquitos de chicharrones de matanza: «es algo muy simple. Sólo lleva manteca, un poco de sal, orégano y laurel». Bendita simpleza.
Para beber, Pedro ha tenido la ayuda de Eva, del Grupo Merino, para la elección de los vinos de La Barbería. «Tenemos todo el marco de Jerez, con manzanilla, oloroso, amontillado, palco cortado, cream… de Lustau y de Sánchez Romate. Pero también vinos blancos y tintos».

Uno de los montaditos. Foto: Salva Moreno
La Barbería lo tiene todo para triunfar. Una ubicación maravillosa, en pleno centro de Cádiz; producto de calidad y rápido de comer, por lo que tiene mucha rotación, y un ticket medio muy asequible, entre 12 y 15€. No reservan, pero sí que hacen lista de espera, que no suele alargarse en demasía. El horario, de lunes a sábado, de 12 a 16 horas y de 20 a medianoche. Los domingos cierra por descanso.

