La Bodega Huerta de Albalá, en Arcos, cumple su primer cuarto de siglo y organiza una cata con algunas de sus mejores añadas para conmemorarlo

27-05-25

IMG 20201021 WA0128Salva Moreno.- De los sueños y del amor, sobre todo de esto último, suelen nacer cosas bonitas. Vicente Taberner tenía un deseo, y tanto él como su familia estaban completamente enamorados del sur de Andalucía. En Arcos de la Frontera encontró, hace ya 25 años, su particular dream land, 75 hectáreas de viñedo vigiladas por las montañas de la cercana Sierra de Grazalema y el embalse de Bornos. Unas condiciones de ensueño, nunca mejor dicho, para que Bodega Huerta de Albalá naciera hace ya un cuarto de siglo.

Vicente falleció, con 63 años, en 2020. Ahora es su hija Rhea la propietaria de la bodega. Para celebrar un aniversario tan señalado, la bodega organizó una jornada de celebración, con una cata vertical de añadas históricas de Taberner y Taberner Nº1 a cargo de Santiago Jordi, Director Técnico de Huerta de Albalá, y una cena informal servida por el personal de Zahara Catering.

Sala de barricas de Huerta de Albalá. Foto: Salva Moreno

Sala de barricas de Huerta de Albalá. Foto: Salva Moreno

En una jornada marcada por las altas temperaturas, los asistentes al aniversario agradecieron que la cata se realizara en un entorno mucho más fresco, en una de las salas donde los vinos de Huerta de Albalá van madurando. Tras ser presentada por Pepa Luna de la Torre, Directora de Finanzas y Administración, Rhea tuvo unas palabras de agradecimiento y sentido recuerdo a su padre para conmemorar «un cuarto de siglo dedicado a la excelencia enológica y al arraigo con la tierra».

La Directora Comercial, Marta Seoane Pernas, adelantó algunas de las celebraciones que Huerta de Albalá organizará para conmemorar sus 25 años de vida. Visitas temáticas a la bodega, jornadas de vendimia nocturna, catas históricas en restaurantes de la provincia y, como broche de oro, un congreso mundial de enólogos en 2026.

Cata de Huerta de Albalá

Luego tomó la palabra Santiago Jordi. Lo hizo mirando hacia atrás en el tiempo, remontándose a los orígenes del vino en el neolítico, y llegando a la actualidad, , donde la viticultura está influenciada por la tradición, la ciencia y el marketing global. Vicente Taberner decidió instalarse en Arcos tras recorrer buena parte del mundo, y Jordi tiene muy claro por qué: «Cádiz tiene los mejores suelos del mundo».

Rhea Taberner con Antonio Orozco. Foto: Salva Moreno

Rhea Taberner con Antonio Orozco. Foto: Salva Moreno

Santiago se adentró en la aspectos geológicos e históricos de los terrenos donde ahora cultivan uvas Syrah, Merlot, Cabernet Sauvignon y Tintilla de Rota. De ahí nacen sus vinos. Jordi destacó el primero de autor, el Taberner de 2005, que marcó «el inicio de una nueva etapa en la Sierra de Cádiz. El Nº1, el buque insignia, es la máxima expresión del terruño y la selección más exigente».

«En 2008», continuo, «llegó Barbazul, un vino accesible y con carácter, pensado para disfrutar cada día sin renunciar a la calidad. Con el tintilla de 2021, homenajeamos a la uva más emblemática de Cádiz, expresión pura de su origen. La Selección Especial de 2019 fue un guiño contemporáneo a la enología de vanguardia, y en 2024 llegó el lujo de lo inesperado: el blanc de noir con alma tinta y actitud exclusiva».

Santiago Jordi, con los vinos catados. Foto: Salva Moreno

Santiago Jordi, con los vinos catados. Foto: Salva Moreno

En la cata vertical, se probaron vinos exclusivos: Taberner de 2005, 2008 y 2016, y los Nº1 de 2005, 2009 y 2013. Santiago Jordi explicó las características de cada año, las temperaturas, las lluvias caídas y todas las circunstancias por la que esos vinos llegaron a ser lo que son.

Con el buen sabor de boca por haber probado vinos al alcance de muy pocos, los invitados regresaron al exterior para refrescarse con el blanco de Huerta Albalá y disfrutar de la comida y la música en directo, baile incluido, organizado para poner el colofón a este primer acto de celebración del 25 aniversario.