El Grupo Feduchy estrena Greda en la playa de La Barrosa (Chiclana), su primer restaurante fuera de Conil de la Frontera

28-06-26

IMG 20201021 WA0128Salva Moreno.- Melchor Almazo, Roberto Sánchez y Antonio Ligero son los socios del Grupo Feduchy. Tras consolidar sus negocios en la playa de La Fontanilla y en la calle Pascual Junquera de Conil, sintieron la necesidad de crecer más allá de su pueblo. Y en la cercana playa de La Barrosa (Chiclana) encontraron su destino. El 12 de junio de 2026 han inaugurado Greda frente al Pinar de Don Jesús y con un concepto muy versátil: de bocados de barra a una propuesta más gastronómica con la brasa y el buen producto como protagonistas. Como director del establecimiento, el jerezano Sacri Martínez, profesional de amplia experiencia en locales de referencia del entorno.

Melchor y Roberto se conocen desde hace años, y sus familias llevan décadas vinculadas a la hostelería. Los padres del primero, Juan Carlos y Petri, son los propietarios de la Venta Melchor en El Colorao, y allí se crio y forjó en la sala. Roberto es hijo de Bartolo, cocinero junto al que creció y aprendió en los fogones de los hoteles del cercano Novo Sancti Petri. Cuando decidieron emprender encontraron a Antonio Ligero como tercer socio, y ahora es Director Financiero del Grupo Feduchy. Roberto es el Chef Ejecutivo y Melchor el Director de Operaciones.

Frontal de Greda, en la segunda pista de La Barrosa. Foto: Salva Moreno

Frontal de Greda, en la segunda pista de La Barrosa. Foto: Salva Moreno

Greda está en la segunda pista de la populosa playa chiclanera, en una de sus zonas más transitadas durante el verano. «Es un lugar muy adecuado para nuestra expansión. Está cerca de Conil y es el local que necesitamos: cocina y sala muy amplias, con 140 comensales, para ofrecer una experiencia muy versátil a clientes de todas las edades. Potenciamos la sobremesa y el tardeo (especialmente en invierno) y hay días que tendremos DJ en directo».

Interior del restaurante. Foto: Salva Moreno

Interior del restaurante. Foto: Salva Moreno

Para el interiorismo recurrieron a la reputada empresa madrileña Mil Studios. En la sala destacan los colores de los acantilados del entorno, un homenaje al material con la que están construidas las paredes del restaurante, la arcilla a la que remite el propio nombre de Greda, vinculada a la elaboración de cerámica. Los ventanales se abren al completo para refrescar el ambiente en el verano, y en invierno se cierran en un espacio totalmente climatizado.

La brasa es el hilo conductor de Greda. Foto: Salva Moreno

La brasa es el hilo conductor de Greda. Foto: Salva Moreno

El local es muy amplio, con una destacada barra en el centro y la cocina a la vista, donde destacan las brasas: «Queríamos dar un salto y evolucionar respecto a los restaurantes de Conil, donde mantenemos un estilo con influencias internacionales. En Greda mantenemos el espíritu de la cocina tradicional centrada en la parrilla y los productos del mar y unos arroces destacados, de presa y gambas», aclara Roberto. «Potenciamos la cercanía con el toque de la brasa», añade.

Equipo de Greda

Para hacerse cargo de la cocina, en Feduchy han elegido al italiano Manuele Meli. Sus viajes y largas estancias en países como Brasil, Vietnam o Laos, aportaron una multiculturalidad a su estilo que se concretó aún más tras su paso por Formentera. Y para dirigir la sala, la elegida ha sido la jerezana Rocío Caballero, forjada en el servicio en hoteles de categoría superior y que regresa a la provincia para reflejar en Greda ese estilo profesional pero también familiar, sin excesos, que requiere un restaurante tan versátil.

Ensaladilla de gambas rojas y atún. Foto: Salva Moreno

Ensaladilla de gambas rojas y atún. Foto: Salva Moreno

Porque la versatilidad es uno de los conceptos sobre los que pivota Greda. Una mirada desde el exterior puede llevar a una conclusión errónea: no es un restaurante exclusivo. Melchor estima que el ticket medio puede fluctuar entre los 30 y los 50€: «Puedes venir a tapear entre varias personas y comer perfectamente. Y si lo prefieres, sentarte y disfrutar de una experiencia más amplia, con muy buenos vinos locales, de la provincia y de otras DO de España». La coctelería de autor, muy cercana a la tierra de Chiclana con los vinos de Manuel Aragón. es otra de sus propuestas, algunos sin alcohol.

La ostra, uno de los bocados de barra. Foto: Salva Moreno

La ostra, uno de los bocados de barra. Foto: Salva Moreno

El primer apartado de la carta de Greda deja clara esa idea avanzada por Melchor sobre comer de tapeo. Se llama ‘Bocados de barra’, e incluye una ostra con chalota encurtido, ají y brotes de cilantro; la ensaladilla de gambas rojas ahumadas con ventresca de atún y mahonesa de encurtidos; el cogollo a la brasa con salsa César y queso Conté curado; las tostas de atún o steak tartar; croquetas de retinta y payoyo, daditos de merluza en tempura; albóndigas de carne de vaca madurada (fundamental el pan de La Cremita para rebañar), o el canelón gratinado de pollo de corral.

Albóndigas de carne de vaca. Foto: Salva Moreno

Albóndigas de carne de vaca. Foto: Salva Moreno

Para compartir destacan platos como los dados de atún rojo con ajoblanco, el tiradito de atún rojo, las almejas a la marinera o la cazuela de gambas al ajillo. Ensalada de salmorejo de tomates asados, tarta tatín, pimientos rojos asados, alcachofa a la pimienta o las verdinas con alcachofas, almejas y ventresca de atún rojo, en la sección de verduras.

Como adelantó Roberto, los b(sólo para almuerzos) destacan con el de gambas rojas del Mediterráneo, almejas y choco de potera, y el de pluma ibérica con setas de temporada y alcachofas.

Verdinas con almejas, alcachofa y atún. Foto: Salva Moreno

Verdinas con almejas, alcachofa y atún. Foto: Salva Moreno

El protagonismo de las brasas se hace patente con carnes como el lomo bajo de simmental o de vaca marela, la presa de cerdo ibérica, solomillo de ternera o el entrecot de Wagyu nacional a la milanesa, éste frito en mantequilla clarificada con tomillo y romero.

En los pescados, el calamar de anzuelo en texturas con salsa velouté, donde combina partes fritas, o el lomo de pescado de Conil a la brasa. Pero Roberto señala los fuera de carta como una de las opciones para quienes buscan algo más y un producto de categoría: «en las sugerencias tendremos salmonete, borriquetes, gambas de Sanlúcar, navajas, rodaballo…».

El calamar en texturas. Foto: Salva Moreno

El calamar en texturas. Foto: Salva Moreno

Greda apunta alto y busca hacerse un hueco en la oferta gastronómica de Chiclana y La Barrosa. Su día de descanso es el miércoles. A partir de octubre también cerrarán los martes, y es que su intención es trabajar durante 10 meses (excepto enero y febrero).

La carta completa pueden consultarla en este enlace (clic aquí). Las reservas, en este otro (clic aquí).