Iván Suárez inaugura La Quinta Almena en la calle Dean Espinosa, en el local que fue durante años la Taberna Jóvenes Flamencos
05-04-26
Salva Moreno.- El joven cocinero Iván Suárez (Arcos) tenía ganas de liderar su primer proyecto personal. «Tengo un niño de diez meses; este año me caso… a lo mejor no era el momento más adecuado, pero se quedó este local disponible y vi la oportunidad». Así germinó La Quinta Almena, en el número 11 de la calle Dean Espinosa de Arcos, en el espacio donde estaba la Taberna Jóvenes Flamencos. La explicación del nombre que ha elegido Iván hay que buscarla en el castillo arcense: «Tiene cuatro almenas, yo quería que fuese una denominación vinculada a Arcos, así que vi claro que sería La Quinta Almena».
El bar abrió poco antes de Semana Santa. Pero para llegar hasta ese momento, pasaron muchas cosas. En casa de Iván nadie tenía relación profesional con la cocina, pero a él le gustó desde niño. «Muchas veces me encargaba de cocinar para mis hermanos», recuerda ahora. «Más adelante, quise formarme académicamente. Comencé en Arcos pero después fui a Jerez, a la búsqueda también de prácticas. Las primeras fueron en el Zindicato, y de ahí a Mallorca, Madrid, Francia, Tarifa, y de nuevo Arcos».

Interior de La Quinta Almena. Foto: Salva Moreno
En la localidad tarifeña pasó por el BiBo de Dani García y El Mirlo, en la playa de Punta Paloma. En Arcos, antes de La Quinta Almena, en El Faro de la calle Corredera. «Pero yo tenía muchas ganas de hacer algo mío, y cuando se quedó el local libre, lo pensé poco. Había mucha gente detrás y me lancé. La dueña me preguntó si tenía claro lo que iba a poner, y le dije que no, porque dependiendo del sitio donde terminara, iba a proponer una cosa u otra».

Una de las ensaladas de Iván Suárez. Foto: Salva Moreno
Una vez que la ubicación estuvo clara, Iván adaptó esa propuesta gastronómica al entorno y a lo que él considera que funcionará mejor allí. Respecto al local, sí que ha cambiado. La decoración es más discreta que la de la taberna, predomina el blanco y ha optado por mesas altas, aunque en la terraza sí que son bajas.
Comer en La Quinta Almena
Iván pensó en un primer momento hacer paellas, pero la cocina no es la adecuada. «Opté por platos únicos en el sentido de que no tengo tapas y platos de cada uno. Todos tienen su formato: la ensaladilla y las croquetas, como tapas, por ejemplo, pero el ramen no te lo permite».

Ensaladilla. Foto: Salva Moreno
Pues sí, ramen coreano. Una rareza que Iván se ha permitido en La Quinta Almena para poner el contrapunto a una carta más tradicional, con entrantes fríos como las tablas de jamón, queso o embutidos, ensaladilla y salmorejo, bien con jamón y huevo o con atún. «Tenemos cuatro ensaladas. Una mixta; la César; otra con salsa de mostaza y miel; y una templada que lo hacemos con tomate y berenjena a la plancha, con queso rallado por encima y una vinagreta».

Las patatas bravas. Foto: Salva Moreno
La parte más amplia se la dedica a los platos calientes, con casi una veintena de opciones. Patatas bravas o gratinadas con bacon y alioli, fritura de berenjena, choco o boquerones, langostinos al pil pil, croquetas de jamón o veganas, presa ibérica, solomillo de cerdo al whisky, varias hamburguesas, el guiso del día y el Campero de Pollo, uno de los más demandados. Entre las ‘rarezas’, las gyozas y «nuestro Ramyeon, un ramen coreano a nuestro estilo. El campero lleva pollo deshilachado, queso gouda, cebolla caramelizada, jamón de york, lechuga y mayonesa chipotle».

El ramen de Iván en La Quinta Almena. Foto: Salva Moreno
Para concluir, los postres, todos caseros, excepto el coulant, entre los que destaca la baklava, las natillas y la tarta de queso.
Iván destaca los vinos de La Quinta Almena. «Queríamos tener botellas que no encuentres en muchos sitios, aunque hay algunos que no pueden faltar. La carta me la hizo una amiga enóloga y creo que es muy interesante. Hay uno que fermenta en hormigón, y también contamos con uno nuestro, un blanc de noir. Es una producción muy limitada. El próximo año veremos si podemos añadir alguno más».

De postre, baklava. Foto: Salva Moreno
La Quinta Almena abre a partir de las 8 de la mañana porque también ofrece desayunos. Aunque la cocina cierra a partir de las 16:30, mantienen abierto el resto de la tarde para el café o la copa. A las 20 h vuelve a abrir la cocina. El miércoles cierra el día completo, y el domingo sólo ofrecen almuerzo.
En este enlace pueden consultar la carta completa y los precios (clic aquí). Para las reservas, clic aquí.

