El estrella Michelin de Ángel León, Alevante, situado en el Palacio de Sancti Petri Gran Meliá de Chiclana, comenzó a navegar el 14 de marzo
Redacción.- Si la Tierra en dos terceras partes está compuesta de agua y, de la misma manera, dos terceras partes de nuestro cuerpo también lo son, deberíamos considerar que ¿vivimos en un planeta mal llamado Tierra? Partiendo de esta reflexión, el pasado 14 de marzo, Alevante, el otro mar gastronómico de Ángel León, levó anclas para seguir ofreciendo su propuesta gastronómica marina desde su otra casa.

La sala de Alevante. Foto: Alevante
«Afrontamos una nueva temporada contando nuestra mirada personal hacia el mar, sin perder el fondo y el ecosistema que nos rodea. Dejándonos inundar por nuestro medio más afín, el agua. Para abrir no solo la boca a nuestros comensales, sino la mente, y lo que entendemos como una nueva gastronomía marina. El cliente de Alevante percibirá un viraje en este menú hacía una dimensión más profunda en nuestra filosofía. Después de ocho temporadas navegando desde Chiclana, hemos dado un paso más allá para hacer de esta experiencia una travesía para el recuerdo».
El menú
El nuevo menú, compuesto por 18 pases, se estructura de la siguiente manera. La parte salada, tortillita de camarones, flan de lisa, jamón de almadraba, ostión, vinagreta; papeles de choco, adobo; pimiento verde en sopa; salpicón de caviar, bacon marino; acedías en amarillo; alistaos a la roteña; puntillas sin freír; muergos, guisantes, y jarrete marino.
La cocina dulce del mar, con bubble tea, mochi de morena, torta marina de Inés Rosales, canutillo de pieles, y calamar y coco.

La icónica tortillita de camarones de Ángel León. Foto: Alevante
En los aperitivos destacan elaboraciones renovadas de la filosofía de Aponiente, como el flan de lisa o el bacon marino, poniendo en valor el pescado de descarte y otros pescados más humildes. También cabe destacar el uso de la técnica de la máquina de origen japonés, kakigori, que tradicionalmente se usa para hacer helados y que en este caso se emplea con un trozo de choco congelado, para extraer finas láminas heladas que se mojan en yema de huevo embrionaria curada en soja y adobo gaditano.

El jamón marino de Petaca Chico. Foto: Alevante
Del atún, también cobran protagonismo elaboraciones emblemáticas como el jamón de almadraba, dando cabida al proyecto de los embutidos marinos, en este caso curando barrigas de atún de la mano de la Almadraba de Petaca Chico y especialmente, con las colas de atún presentadas como el clásico jarrete cárnico.
La tripulación de Alevante, capitaneada en sala por Ricardo García y en los fogones por Christian Rodríguez, apuesta por llevar al extremo la utilización óptima de los recursos marinos, como la piel de la morena, que llevan a la parte dulce del menú en su versión de un mochi o los canutillos.

El canutillo de pieles. Foto: Alevante
La cocina marítima dulce en temporada tiene un protagonismo inédito, sumando en la misión del aprovechamiento de los recursos. El de esta temporada que acaba de comenzar es un nuevo camino en el que Alevante aprende a reinventarse y sigue alimentándose de la despensa marina.
El precio del menú degustación es de 175€, 95 más con el maridaje. Para más información y reservas, pueden llamar al número de teléfono 956 49 12 00.

