Las Bodegas Cayetano del Pino abrieron su Centro de Visitas en diciembre de 2023, recibiendo a más de 10.000 personas desde entonces

19-01-25

IMG 20201021 WA0128Salva Moreno.- Que el centro de Jerez alberga inmensos tesoros históricos en forma de bodegas es algo que casi todo el mundo sabe. La ciudad más poblada de la provincia de Cádiz tiene entre sus calles empresas centenarias que llevaron su nombre por el mundo entero, dando a conocer también un terruño inigualable, origen de unos vinos irrepetibles en cualquier otro lugar. Una de estas bodegas es Cayetano del Pino, en la plaza Silos.

Pequeña, pero con vinos de gran calidad, abrió su Centro de Visitas el 21 de diciembre de 2023. En poco más de un año, ya son más de 10.000 las personas que han pasado por sus instalaciones para conocer las peculiaridades del Marco de Jerez y de sus propios vinos.

El Patio de Los Rosales de Cayetano del Pino. Foto: Salva Moreno

El Patio de Los Rosales de Cayetano del Pino. Foto: Salva Moreno

El jerezano Yago Yerga es el director del Centro de Visitas de Cayetano del Pino. Como historiador que es, también está a cargo de sus archivos y de todo lo que tenga que ver con relatar y guardar la trayectoria de esta bodega nacida en el año 1886. Miembros de su familia ya formaron parte de la plantilla de otras bodegas históricas locales, y ahora le toca a él imbuirse en este mundo que tan bien conoce y al que tanto aprecio le tiene.

Una de las zonas del recorrido de las visitas. Foto: Salva Moreno

Una de las zonas del recorrido de las visitas. Foto: Salva Moreno

El propietario de Cayetano del Pino desde 2022, Fulgencio Meseguer, tenía claro que quería poner en marcha este centro «para acercar al visitante todo lo que significa el Marco de Jerez», dice Yago. «En el año que llevamos abiertos, hemos tenido muy buena aceptación, y es que han pasado por aquí más de 10.000 personas».

El Marco de Jerez, protagonista en la visita. Foto: Salva Moreno

El Marco de Jerez, protagonista en la visita. Foto: Salva Moreno

Las visitas suelen durar alrededor de hora y media. Una quinta parte de ese tiempo, aproximadamente, se emplea en conocer la historia de Cayetano del Pino, con un módulo aparte en el que pueden verse, digitalizadas, «nuestras famosas etiquetas del siglo XIX. Pero también queremos que el visitante conozca el Marco. Les mostramos un audiovisual para situarlo en el entorno, las localidades que incluye, el tipo de suelo… Damos mucho valor a todo eso», aclara el director del Centro de Visitas.

Aunque el objetivo es el mismo en todas, las visitas tienen varios planes. Las hay solo a la bodega y otras que incluyen cata de vinos, incluidos algunos de más de 20 y 30 años, la gama alta de los vinos de Cayetano del Pino.

Interior de la Bodega Cayetano del Pino. Foto: Salva Moreno

Interior de la Bodega Cayetano del Pino. Foto: Salva Moreno

Los precios, desde los 15 hasta los 50€. «Solemos comenzar en el Patio de los Rosales, desde el que se accede al casco de bodega, y ahí les hacemos una pequeña introducción sobre el proceso de envejecimiento de nuestros vinos. Además, pueden ver a gente trabajando, bien al capataz o a algún operario, y creo que eso es un plus. Luego ven el audiovisual y ya se comienza el recorrido para conocer el Marco, terminando en la zona de cata. Justo al lado está la zona de las etiquetas, que van viendo digitalizadas en un carrusel».

Un grupo de visitantes a la bodega. Foto: Salva Moreno

Un grupo de visitantes a la bodega. Foto: Salva Moreno

Dice Yago que en Cayetano del Pino reciben a muchos locales, pero también del resto de España, de zonas en las que el enoturismo está también muy demandado. En cuanto a los extranjeros, «vamos muy en paralelo a los que visitan Jerez: alemanes, franceses y británicos son los más numerosos. Les encanta la cultura del vino, y además hay buenas conexiones de vuelos. Pero cada vez vamos viendo más italianos y americanos. En menor medida, holandeses». Sus dos guías, una noruega y un italiano, hablan varios idiomas como el francés y el inglés, además de sus lenguas maternas y del castellano.

El velo de flor, junto a las muestras de suelo. Foto: Salva Moreno

El velo de flor, junto a las muestras de suelo. Foto: Salva Moreno

Una de las cosas que más sorprende a los visitantes son las muestras de tierra que hay en el tour. «Además, te adelanto que este año hemos unificado viña y bodega, para que se pueda conocer nuestra viña, en el Cerro Obregón».

Historia de Cayetano del Pino

Hablando de la historia de Cayetano del Pino, Yago recuerda que se trata de una bodega pequeña, con menos de 1.100 botas de roble americano y 38 arrobas de capacidad. «Como comenzaron con una época de almacenistas, Cayetano del Pino era una bodega desconocida. Pero ya te digo que nació en 1886. Empiezas a indagar un poco y descubres que fue la primera empresa de Jerez con dos líneas de teléfono, que tenía patentes tanto en España como en Francia y Suiza, y que tuvo la Medalla de Oro de la Cruz Roja porque cuando se perdieron Cuba y Filipinas, nuestros vinos se les daba a los soldados para recuperarlos estomacalmente».

Botellas de Cayetano del Pino, en la zona de catas. Foto: Salva Moreno

Botellas de Cayetano del Pino, en la zona de catas. Foto: Salva Moreno

Además, tuvo casa en París, y ocho delegaciones comerciales en Latinoamérica. «Su historia ha ido muy paralela a la de los vinos de Jerez, con muchos altibajos. Cuando la bodega volvió a embotellar en 2015, tras parar la actividad a finales del siglo pasado, encontraron soleras maravillosas, y volvieron a remontar. En la visita recalcamos que Cayetano del Pino ganó muchos premios en sus primeros años de vida, y también ahora, en la actualidad. Es una historia muy pendular. Ahora se han incorporado vinos nuevos, como un fino o el Cream hecho con Palo Cortado. También se sacó un Amontillado VORS».

Las etiquetas

Mención aparte, dice Yerga, merecen las etiquetas: «Son obras de arte. Desde la primera etapa de Cayetano del Pino hasta 1930, más o menos, encontramos unas 400-600 etiquetas. Pero es que también vemos que la bodega hacía licor de absenta, manzanillas, de todo. Y esas etiquetas eran de gráficas malagueñas, de Jerez, Alemania, Cataluña o Asturias. Tienen mucho valor, y por eso quisimos mostrarlas haciendo el esfuerzo por digitalizarlas».

Las etiquetas de Cayetano del Pino, digitalizadas en el carrusel. Foto: Salva Moreno

Las etiquetas de Cayetano del Pino, digitalizadas en el carrusel. Foto: Salva Moreno

También las encontramos en distintos idiomas, e incluso con la Virgen de Guadalupe, ya que el vino se exportaba a México: «o el anís del negrito, en zonas de antigua esclavitud de Uruguay. Es muy divertido y curioso. Incluso las mismas bodegas podían tener imprentas dentro de sus naves».

Por último, Yago Yerga recuerda que todo el material que el visitante ve durante el recorrido, es original. «Poco a poco, iremos añadiendo más contenido, para que cada vez que vengas puedas ver cosas distintas. Y queremos que no haya barreras, que se pregunte lo que quieran. Incluso somos prescriptores de la propia ciudad. Les animamos a que conozcan Jerez, los bares y restaurantes, los comercios, los monumentos…».

Para obtener más información sobre las visitas y realizar las reservas, pueden visitar la página web de Cayetano del Pino (clic aquí).