Abierto desde el 31 de octubre, Barra Luque apuesta por platos tradicionales para el tapeo junto al Alcázar de Jerez
18-12-25
Salva Moreno.- Tiene sólo 30 años, pero Antonio Luque lleva media vida (literalmente) en la hostelería. Su padre posee varios negocios en Sevilla, y junto a él creció profesionalmente. Pasó por la Escuela Gambrinus en busca de la formación académica en sala, y tras varias experiencias, alguna de ellas en estrellas Michelin, el 31 de octubre inauguró Barra Luque, un bar en la Plaza Monti de Jerez que apuesta por las tapas y los platos de siempre.
Antonio se crio en Jerez, y siempre tuvo claro que su primer negocio sería en esta ciudad. «He estado en Tailandia, en Londres, Barcelona, Valencia… he cocinado en muchos sitios. Pero siempre tuve claro que comenzaría aquí. En 2026 Jerez será la Capital Española de la Gastronomía, así que llego en un momento muy bueno», asegura.

Interior de Barra Luque, Foto: Salva Moreno
El local elegido está rodeado de historia: por un lado, el Alcázar, lugar desde el que Jerez comenzaría su expansión para convertirse en la urbe actual, la más poblada de Cádiz. Por otro, el Palacio del Virrey Laserna, del siglo XIII. Eso en primer término, porque si nos distanciamos un poco más, muy poco, encontramos alguna de las bodegas más clásicas, la Catedral y otros muchos espacios y edificios señeros de la localidad.

La tortilla de patata trufada. Foto: Salva Moreno
Antonio dejó el diseño del interior de Barra Luque en manos de Alberto Galindo y María Gilabert, de Neutra Studio. «Queríamos un bar con mucha luz, bien iluminado pero sin ser una molestia. En el suelo, optamos por un modelo que recuerda a los de siempre, con los azulejos». En el interior hay una barra amplia y cuatro mesas. La terraza tiene cuatro más.

Los huevos rellenos de bacon. Foto: Salva Moreno
Antonio echaba de menos los bares que ofrecían guisos caseros, «recuerdos de nuestras madres y abuelas cuando éramos pequeños. Creo que esa tradición andaluza se había dejado de lado y el concepto se estaba olvidando. Y eso es lo que intento en Barra Luque, recuperar al cliente, la barra y la esencia de los bares de antes».
Para ello, productos de la zona. Excepto el jamón, que es de Extremadura. En la carta de vino abundan los de cercanía. Pero ¿cuáles son esos guisos olvidados? «Tenemos la berza, el caldito del puchero que te puedes pedir con todos sus avíos, la carrillá, carne al toro, carne con tomate, albóndigas en salsa de almendra… Y fueras de carta, ahora con las carnes de caza, o las tagarninas con huevo frito».

La tapa de carrillada. Foto: Salva Moreno
Una carta escueta y variada, más que suficiente para elegir en sucesivas visitas sin repetir plato. Huevos a la flamenca, solomillo al whisky, tortilla de patatas trufada, croquetas, flamenquín, chocos fritos, tortillitas de camarones, o la ensaladilla de atún con piparra cortada muy fina, algunas de esas opciones para el tapeo.
Entre los que más están gustando, además de la ensaladilla, las albóndigas y los guisos, Antonio nos cuenta que «están gustando mucho los huevos rellenos de bacon y puerro, con brandy, sirope de arce, y por arriba una mayonesa de bacon ahumado y polvo de bacon también. Hay quien viene por estos huevos».

Steak tartar de salchichón. Foto: Salva Moreno
La parte fría de Barra Luque tiene variedad de quesos de El Bosqueño, jamón, caña de lomo, asaduritas aliñas, papas aliñas, o el tartar de salchichón. Una carta, en definitiva, para gastarse 15€ o 50.
En la actualidad, Barra Luque abre domingo, lunes y martes de 11 a 18 horas. De miércoles a sábado, el horario se amplía hasta la noche desde las 11 de la mañana. «A partir de enero, queremos dar meriendas con crepes, tartas, y copeo de tarde». Recuerden que no admiten reservas, así que hay que darse prisa para coger sitio.

