Atxa, el restaurante de Laura García y Arturo Perea en el centro de Tarifa, celebrará su quinto cumpleaños el próximo verano

08-02-26

IMG 20201021 WA0128Salva Moreno.- En el restaurante Atxa de Tarifa, situado en la céntrica y angosta calle Pedro Cortés, ya hacen preparativos para celebrar su quinto cumpleaños. Pero antes, a mediados de abril si las cuentas salen bien, Laura García y Arturo Perea tendrán una razón más importante para festejar. Se llamará Pablo y será el primer hijo de la pareja, que contrajo matrimonio hace apenas un año en Villafranca de los Barros, localidad pacense de donde ella es originaria.

Arturo sí es tarifeño, de ahí que decidieran abrir su restaurante en el extremo sur de la Europa continental el 26 de julio de 2021. En este tiempo han obtenido un Sol Repsol y están recomendados en la Guía Michelin, donde también están incluidos como Bib Gourmand.

Laura está a punto de dejar la cocina y disfrutar de su merecida baja maternal. A los siete meses de embarazo, «ya cuesta hacernos un hueco en la cocina con mi barriga», bromea. A partir del 12 de abril, cuando sale de cuentas, Atxa cerrará por vacaciones.

Aceite y mantequilla para comenzar. Foto: Salva Moreno

Aceite y mantequilla para comenzar. Foto: Salva Moreno

Para eso aún quedan un par de meses. Desde hace unos años, el restaurante afronta el fin de la temporada alta veraniega con un menú degustación, que en esta ocasión ha venido acompañado de algunas modificaciones en su carta.

En los entrantes han recuperado el guiso de callos y ofrecen ahora el huevo 64º, caldo de berza jerezana y su pringá, o la berenjena brasa con adobo gaditano, yema y queso de cabra. En los principales, canelón de jabalí, apio bola y salvia, o calamar txiki brasa, guiso de amarillo-curry y crujiente de cerdo. En los postres, suflé de avellana tostada y helado de chocolate. Y sí, el homenaje al tranvía tarifeño se mantiene. La carta completa y las reservas, en este enlace (clic aquí).

La ventresca con piparra y aceituna. Foto: Salva Moreno

La ventresca con piparra y aceituna. Foto: Salva Moreno

En su carta, Arturo y Laura sientan las bases de su idea gastronómica: «Atxa está ligado al producto de temporada, con un guiño a la actualidad y una clara tendencia al respeto por lo esencial y nuestros orígenes. Una cocina honesta y fiel a la tradición. El fuego, la brasa y la huella perfumada del humo son nuestra esencia. Trabajamos con quienes dan sentido a esta tierra: productores y artesanos que comparten nuestro respeto por el producto y su esencia. Nuestra bodega sigue el mismo camino, con vinos seleccionados de productores que reflejan identidad, territorio y carácter».

El canelón de jabalí es uno de los platos nuevos de la carta de Atxa. Foto: Juanjo Quintero

El canelón de jabalí es uno de los platos nuevos de la carta de Atxa. Foto: Juanjo Quintero

Ese toque de las brasas siempre ha estado presente en la cocina de Atxa. Aprendida y perfeccionada en los fogones vascos de Martín Bersategui donde se conocieron, sus platos destacan por ese toque que acompaña al producto de manera sutil, sin invadir, dejando que su sabor sea el protagonista.

Alcachofa con limón marroquí y yema. Foto: Salva Moreno

Alcachofa con limón marroquí y yema. Foto: Salva Moreno

En el menú degustación (60€ por persona) se aprecia desde el primer bocado. Pero para ir abriendo boca comienza con el pan de masa madre de Canela y Trigo (Algeciras), el aceite de Regantío Viejo (Arcos) y la mantequilla. El sabor varía, y en esta visita tocaba la de remolacha.

El menú de Atxa

A partir de ahí, el joven pero experimentado equipo de sala de Atxa va turnándose para servir los pases de este renovado menú. Como aperitivos, un crujiente con laminas de ventresca, piparra y aceituna, la infusión de berza jerezana con nabo encurtido y un buñuelo de mejillón con lámina de panceta ibérica.

Lechufa tarifeña, gamba y tomate. Foto: Salva Moreno

Lechufa tarifeña, gamba y tomate. Foto: Salva Moreno

En una nueva muestra de su apuesta por lo local, el siguiente plato incluye lechuga tarifeña, ramallo y gamba blanca, con un fondo de gelatina de agua de tomate, un conjunto muy fresco que contrasta con el siguiente, uno de sus clásicos: vaina con espuma de patata, daditos de atún semicurado y caldo hecho con la piel de la patata.

Vaina, patata y atún rojo. Foto: Salva Moreno

Vaina, patata y atún rojo. Foto: Salva Moreno

Respecto al siguiente pase, Arturo comenta que lo incorporaron para sustituir a un plato que llevaba setas como ingrediente principal: «lo cambiamos por esta alcachofa con limón marroquí y yema».

Facera de atún rojo y holandesa. Foto: Salva Moreno

Facera de atún rojo y holandesa. Foto: Salva Moreno

Desde su apertura en 2021, Atxa ha confiado en el atún rojo de JC Macintosh. De esta empresa tarifeña es la facera que Arturo y Laura acompañan de una holandesa, una elección y una elaboración que sirven para engrandecer el pase de este menú que concluye con otro de sus clásicos: carne de caza, venado, chirivía y chutney de tomate.

Venado, cririvía y chutney de tomate. Foto: Salva Moreno

Venado, cririvía y chutney de tomate. Foto: Salva Moreno

Las cantidades del menú permiten llegar a la parte dulce satisfechos, pero no pesados. Se agradece que los postres sean ligeros, como la naranja y hierbabuena; y las fresas, chocolate blanco y helado de queso cremoso que cierran la experiencia.

Naranja y hierbabuena. Foto: Salva Moreno

Naranja y hierbabuena. Foto: Salva Moreno

Laura y Arturo comentan que este menú está teniendo muy buen recibimiento pro su clientela. Se sirve a mesa completa y con reserva previa, y son muchos los comensales que se deciden por esta opción. Si quiere probarlo, recuerda que estará disponible hasta el 12 de abril, aunque el resto de la carta también merece la visita a Atxa.

El postre de fresas con el que concluye el menú degustación. Foto: Salva Moreno

El postre de fresas con el que concluye el menú degustación. Foto: Salva Moreno