Alejandro Muchada da a conocer ‘Viñadores. Hijos de la Tierra y el Vino’, en una cata en el Hotel Cádiz Bahía
22-11-24
Salva Moreno.- Cuando Alejandro Muchada se fue de mochilero el verano de 2011 a vendimiar en Francia, no era consciente del cambio que esa experiencia iba a provocar en su vida. Extremeño de nacimiento, de Villanueva de la Serena (Badajoz), estaba inmerso en el doctorado de Arquitectura, la profesión a la que había decidido dedicarse. Antes, eso sí, de que conociera a David Léclapart, afamado vigneron de Trépail, en la Champaña francesa, y que ahora es su socio en Muchada-Léclapart, un proyecto vinícola con cuatro hectáreas de terreno en el afamado Pago Miraflores de Sanlúcar de Barrameda.
En la Champaña descubrió su pasión por el vino y la agricultura biodinámica, pero también que, en cierta manera, su amor por la viña le venía en la sangre, y es que los Muchada gaditanos procedían de la región vitivinícola del Jurançon, en el sureste de Francia.

Ale Muchada, dirigiéndose a los asistentes. Foto: Salva Moreno
Al inicio de su libro, Alejandro Muchada desvela que fue en ese primer viaje a Francia donde comenzó a nacer la idea de escribirlo. Pero no fue hasta marzo de 2024 cuando se convirtió en realidad. El 21 de noviembre, lo presentó en el Hotel Cádiz Bahía en un acto organizado por el distribuidor de sus vinos en Cádiz, la Vinoteca Collado, la empresa de Juan Antonio Collado en Pueblo Nuevo de Guadiaro (San Roque). Por supuesto, se cataron vinos.
‘Viñadores. Hijos de la Tierra y el Vino’, «está dedicado a la figura del viñador, el artesano que trabaja la tierra y hace el vino. En esta presentación, catamos tres vinos míos y otros tres que Collado distribuye de otros viñadores de España, con la idea de ilustrar la intención central de libro», aclara Alejandro.

Uno de los vinos de Cámbrico. Foto: Vinoteca Collado
Se trata de un libro muy visual, con textos breves e ilustraciones del algecireño Ismael Pinteño y editado por Abalon Books. «De una forma muy sencilla, hablo de la parte más humana del oficio. Tanto de los viejos viticultores, como los de Sanlúcar, que han sido mis maestros, con Juan Morales como referente, como de los viñadores. Esa es la traducción que hemos hecho de los vignerons, los artesanos del vino con los que aprendí en Francia con David Léclapart, mi socio y maestro».
Cuenta Alejandro Muchada que en Francia se trata de un «movimiento consolidado de pequeños productores que han revolucionado muchas de las grandes regiones, como el Jura o la Champaña. Y lo han hecho enfocándose en el trabajo de viticultura, en el viñedo, trabajando en bodega de manera muy artesanal. Con low-tech, pero buscando la excelencia que, para mí, es la suma de pequeños detalles, como trabajar con tu variedad local, con tu suelo, y de una manera detallista, con mucho cuidado y esmero para conseguir un producto de la máxima calidad».
Los vinos
Todo esto se lo fue explicando Alejandro Muchada a los asistentes, con la ayuda del equipo de la Vinoteca Collado. Y para hacer las demostraciones prácticas, nada mejor que probar los vinos de estos viñadores. Del total de seis, tres fueron los parcelarios de Muchada Léclapart. «Univers 2022, que es de una hectárea de Miraflores Baja. Etoile 2022, que son 0,7 hectáreas de Miraflores Alta, dos parcelas históricas dentro de Miraflores, el Grand Cru de Sanlúcar; y Lumière 2021, de La Platera, que ha obtenido este año 99 puntos en la Guía Peñín».

Los vinos catados durante la presentación del libro de Alejandro Muchada. Foto: Salva Moreno
El resto, tres vinos que distribuye Vinoteca Collado y que casaban muy bien con el concepto del libro de Alejandro Muchada. Se trataba de dos de Cámbrico, de la DOP Sierra de Salamanca, con sus Cámbrico Rufete Blanco Granito 2020 y Cámbrico Rufete Blanco Pizarra 2020. Por último, Clos Mogador de la DOQ Priorat, con su Nelín 2021. La cata presentación concluyó con un aperitivo servido por el personal del Hotel Cádiz Bahía.

