La Manzanilla ha sido premiada junto a la empresa Guías Turísticos de Cádiz y Provincia, y a la Asociación de Detallistas de Mercados Municipales de Cádiz (Asodemer)

27-08-26

Redacción.- El Patronato de Turismo de la Diputación Provincial de Cádiz ha decidido premiar a la Taberna La Manzanilla, a la empresa Guías Turísticos de Cádiz y Provincia, y a la Asociación de Detallistas de Mercados Municipales de Cádiz (Asodemer) con motivo del Día Mundial del Turismo 2026, que se conmemora el 27 de septiembre.

La gala de entrega de estos reconocimientos se celebrará el 24 de septiembre de 2026 en los Depósitos de Tabaco de la ciudad de Cádiz, un espacio recientemente rehabilitado y con capacidad para albergar grandes eventos.

Con estos galardones se reconoce el papel que juegan entidades y empresas del sector en la promoción y consolidación de la provincia de Cádiz como destino turístico de referencia.

Breve historia de La Manzanilla

Ocurre así con la Taberna La Manzanilla de Cádiz, establecimiento que comenzó su andadura en 1955 continuando la actividad del anterior, abierto en 1932 cuando Bodegas Barón, ubicada en Sanlúcar de Barrameda, abrió un despacho de vinos en la calle Feduchy, 19 de la ciudad de Cádiz.

Diez años después, en 1942, el abuelo del actual propietario de la Taberna La Manzanilla, también llamado José García y por entonces trabajador de la Bodega Barón, toma las riendas de la taberna. A la muerte de José en 1955, su hijo Miguel compra a Bodegas Barón el negocio y monta la Taberna La Manzanilla decorada tal y como está en la actualidad: una bodega con botas, con mostrador y con una curiosa colección de botellas, espejos y cuadros. En la actualidad cuenta con 24 barriles y botas sólo con vinos del Marco de Jerez.

A los vinos se los acompaña de dos aceitunas por persona. La cuenta se apunta con tiza en el mostrador. Y se ha conformado como un referente de autenticidad, de sencillez y de identidad de la ciudad de Cádiz y su conexión con los vinos de la tierra. Se ha convertido, desde esos valores, en un atractivo turístico que permite adentrarse sin impostura en una realidad propia de nuestra tierra.