Bodegas Barbadillo, en Sanlúcar de Barrameda, conmemora las Bodas de Plata del primer blanco del Marco de Jerez

27-07-25

IMG 20201021 WA0128Salva Moreno.- Cumplir 50 años siempre es motivo de celebración, y en las Bodegas Barbadillo de Sanlúcar de Barrameda no han dejado pasar la oportunidad para conmemorar las Bodas de Plata del que fue el primer vino blanco del Marco de Jerez. La empresa bicentenaria eligió un día tan señalado como el de Santa Ana y San Joaquín para organizar diversos actos desde el mediodía, en los que se dieron cita profesionales del vino, la hostelería y la comunicación, principalmente.

El inicio, una tertulia moderada por Pepe Ferrer, embajador de los vinos de Jerez para la gastronomía. Junto a él, la enóloga de Barbadillo, Montse Molina; Alberto Orte, productor de la Compañía de Vinos del Atlántico; Julián Hermoso, sumiller, hostelero y propietario de la distribuidora de vinos Sorbito a Sorbito; y el comunicador gastronómico Borja Beneyto, más conocido por Matoses.

La mesa redonda contó con numeroso público. Foto: Salva Moreno

La mesa redonda contó con numeroso público. Foto: Salva Moreno

Durante una hora, disertaron sobre ‘El potencial de los vinos blancos del Marco de Jerez’. Alberto Orte destacó que «los grandes vinos son de grandes zonas. El gran peso de los blancos lo tienen Galicia y Cataluña, pero en Jerez, los blancos son únicos». «Parecen sencillos, aunque es más difícil conseguir la finura que en los tintos», añadía la enóloga de Barbadillo, «pero te aportan mucho más que el trabajo que representan».

Armando Guerra fue el encargado de dirigir la cata. Foto: Salva Moreno

Armando Guerra fue el encargado de dirigir la cata. Foto: Salva Moreno

Beneyto argumentó que «en los últimos años, cada vez que haces un top ten de vinos en el mundo, aparecen más blancos». Julián hizo alusión a la «simpleza» que se estilaba en el pasado, y apuntillaba afirmando que los de Jerez «son sencillos de entender, pero sin caer en esa simpleza. Se ha evolucionado mucho en ese aspecto».

Culpable de ello es, en buena parte, la uva palomino: «es muy noble, en ella se ve la expresión del suelo. Ese vino sin madera explica nuestra procedencia, nuestro vino, y muestra claramente la riqueza que hay aquí», defendió Molina.

En ese sentido, Julián abogaba por aprovechar el terruño y la historia sin caer en banalizaciones, mientras que Matoses valoró que «desde hace unos años, se está valorando la parcela, el pago. Creo que el gran terroir del blanco en España probablemente esté aquí», aseguró. Por último, todos valoraron la enorme versatilidad de estos vinos a nivel gastronómico. «Hasta con una bolsa de patatas fritas», como recordó Julián que hacía en la venta de sus abuelos en Jaén.

Cata en San Roberto

Armando Guerra fue el encargado de dirigir la cata posterior, en la que se probaron hasta 13 vinos. El remozado Salón San Roberto fue el espacio elegido para reunir a 60 personas. Recordó que celebraban «las Bodas de Plata del lanzamiento del primer blanco de del Marco de Jerez, que Barbadillo puso en el mercado en 1975 bajo la marca Castillo de San Diego. Ahora todo ha evolucionado mucho y tenemos una diversidad de blanco muy grande».

Los vinos que se cataron. Foto: Salva Moreno

Los vinos que se cataron. Foto: Salva Moreno

A través de la cata, Armando explica que «estos 13 vinos nos han ayudado a entender  la evolución de los vinos blancos, la evolución de las biológicas y las oxidativas, pero no sólo dentro de Barbadillo, sino del Marco de Jerez».

Almuerzo, actor y premios

Pero como decía el padre de Armando, «si se bebe, hay que comer», así que tocaba disfrutar del almuerzo que José Luis Fernández Tallafigo y su equipo de El Espejo, junto con Maralma, ofrecieron en el Salón del Bicentenario.

El almuerzo en Barbadillo. Foto: Salva Moreno

El almuerzo en Barbadillo. Foto: Salva Moreno

En ese momento se incorporó a la celebración el actor Miguel Ángel Muñoz, que mantiene una relación especial con las Bodegas Barbadillo. Allí rodó su primera película en 1995, cuando apenas era un niño. Se trata de ‘El palomo cojo’, dirigida por Jaime de Armiñán, en la que debutó con actores consagrados como Paco Rabal, María Barranco o Carmen Maura, entre otros.

Uno de los platos de El Espejo. Foto: Salva Moreno

Uno de los platos de El Espejo. Foto: Salva Moreno

Por la tarde, la celebración continúo en Barbadillo, primero en el espacio de Atamán, y luego ya en La Arboledilla, donde se llevó a cabo el acto más protocolario. En ese emblemático espacio se entregaron dos premios. Uno a Casa Bigote, el mítico restaurante de Bajo de Guía propiedad de la familia Hermoso. El otro, a Paco Vázquez, un trabajador de la casa ya jubilado y que tuvo un papel relevante en la salida de uno de los últimos vinos de Barbadillo.