El restaurante 4 Estaciones estrena platos en su carta, y recupera la esencia de sus inicios para ser más divertidos

12-05-25

IMG 20201021 WA0128Salva Moreno.- Parece que fue ayer mismo, pero hace ya ocho años que Alberto Reyes se hizo con el antiguo Valvatida, el restaurante de la calle Juan Relinque de Vejer, al que renombró como 4 Estaciones. El 1 de abril de 2017 comenzaba el camino de este local que en poco tiempo comenzó a sonar en el ambiente gastronómico de la provincia. Aunque era socio en Arohaz (Zahora), Alberto decidió centrar todo su esfuerzo en 4 Estaciones hace ya unos años.

Con la temporada alta a la vuelta de la esquina, su carta se renueva con platos que recuerdan a la esencia con la que nació. Toques divertidos y frescos para que los comensales, y el equipo de cocina, nunca pierdan la sonrisa.

«Nos apetecían platos nuevos», reconoce el propietario de 4 Estaciones. «Y se nos han quedado algunos en la recámara, porque salieron muchas ideas. Con esta nueva carta queremos ser más divertidos. Habíamos girado hacia un restaurante más formal, en cierto sentido, y no queríamos perder la esencia de nuestro nacimiento. Los que hemos dejado a la espera, nos los guardamos para cuando abramos el gastronómico», bromea Alberto.

El restaurante 4 Estaciones, en Vejer, uno de los nuevos Soletes. Foto: EGES

El restaurante 4 Estaciones, en Vejer, uno de los nuevos Soletes. Foto: EGES

Quien conozca el 4 Estaciones de las primeras temporadas, recordará un restaurante con influencias internacionales, especialmente asiáticas. Nunca las abandonaron, y puede que sea una de sus fortalezas. El atún marcado como tataki con pad thai en salsa Tatay, o el saam de cola de gambón a la brasa con guacamole, huevas de trucha y mayonesa de kimchee son ejemplo de esos toques extranjeros, y siguen estando en 2025. Para tranquilidad, dicho sea de paso, de muchos de los clientes habituales.

Las croquetas, con papada ibérica y amyonesa de pimientos fritos. Foto: Salva Moreno

Las croquetas, con panceta ibérica y mayonesa de pimientos fritos. Foto: Salva Moreno

La base no ha cambiado. Pero al restaurante había que darle más dinamismo. 4 Estaciones abre durante todo el año, con lo que eso supone a efectos de personal. Ese dinamismo del que hablamos debe notarse también en los tiempos de elaboración y producción, y en eso se basan buena parte de las mejoras de esta temporada. «Una carta rica, divertida, en la que recuperemos la cocina asiática, y que nos permita dar un número de comensales suficiente para no perder nuestro encanto».

Mejillones con salsa lima curd y picadillo andaluz. Foto: Salva Moreno

Mejillones con salsa lima curd y picadillo andaluz con sriracha y aire de vino Manzanilla. Foto: Salva Moreno

Encanto. Algo de lo que puede presumir este restaurante por muy diversos motivos. Aunque está en la calle Juan Relinque, hace esquina con la fotogénica Costanilla, una cuesta en la que se sitúan varias mesas en distintos niveles. Puede que complique la labor del atento y ya acostumbrado personal de 4 Estaciones, pero una terraza también que aporta valor a la experiencia gastronómica. En el interior, la sala por la que se accede al local tiene espacio para unas cuatro mesas, con más espacio en un salón en la planta superior.

Los sabores del serranito en las croquetas

Alberto quiere que 4 Estaciones siga siendo un restaurante abierto para todo el mundo, además de divertido. Aunque hemos mencionado sus sabores internacionales, los de nuestra tierra también están muy presentes. Un ejemplo muy claro son las croquetas de jamón con lámina de panceta ibérica y mayonesa de pimiento frito. «Los sabores de un serranito llevado a una croqueta», explica Alberto, con toda la razón del mundo, como podemos comprobar tras probarla. El uso de productos de cercanía con técnicas locales y los toques internacionales, es una constante en los pases de la carta del 4 Estaciones. Es amplia, muy adecuada para programar varias visitas.

Tartar de cigala con gazpacho suave de jalapeños. Foto: Salva Moreno

Tartar de cigala con gazpacho suave de jalapeños. Foto: Salva Moreno

Para abrir boca y compartir, o no, tiene numerosas opciones para divertirse comiendo: los mejillones con picadillo andaluz y toque de sriracha, salsa lima curd y aire con vino de manzanilla; patatas bravas con salsa de gochujang, tabasco ahumado y chili con carne; steak tartar con yema de huevo y aliño 4 Estaciones, o el brioche de lomo en manteca escabechá, rúcula y yema de huevo, algunos de los pases de esta sección, donde también están las croquetas y el saam.

Atún picante sobre ensaladilla con pilpil de las pieles del atún. Foto: Salva Moreno

Atún picante sobre ensaladilla con pilpil de las pieles del atún. Foto: Salva Moreno

En 4 Estaciones no se olvidan de la cuchara, si bien con el tiempo que se aproxima ya se centra en platos fríos o en el arroz frito al wok. A Alberto le encanta el pato, así que ese es el acompañamiento, al hoisin. El tartar de cigalas con un suave gazpacho de jalapeños es otra de las novedades. Y ya se están pensando si recuperar un puchero que gustó mucho, incluido a compañeros del gremio que no dudaron en plagiarlo.

Arroz frito en wok con pato al hoisin. Foto: Salva Moreno

Arroz frito en wok con pato al hoisin. Foto: Salva Moreno

En plena temporada de almadrabas, el atún tiene una importante presencia. Entre las nuevas incorporaciones, el atún picante sobre ensaladilla con pilpil de almadraba, elaborado con las extracciones del colágeno de las propias pieles del pescado. O los raviolis de wanton rellenos de farsa de bogavante (foto principal de este reportaje).

El solomillo de cerdo duroc. Foto: Salva Moreno

El solomillo de cerdo duroc. Foto: Salva Moreno

El tartar de atún sobre ajoblanco de coco, salicornia marina y huevas de arenque es otro de los platos del túnido, en una sección completada por la dorada de estero frita entera con escabeche de manteca colorá.

Carnes en 4 Estaciones

Para los carnívoros, 4 Estaciones tiene muchas propuestas, comenzando por la hamburguesa de retinto con mayonesa de pimientos fritos y queso payoyo rallado, o el wok de retinto salteado en aceite de sésamo con noodles y verduritas. Oriente, de nuevo.

Lomo bajo de ternera de León. Foto: Salva Moreno

Lomo bajo de ternera de León. Foto: Salva Moreno

En este apartado, hay clientes que van a echar de menos las costillas picantonas, que Alberto ha decidido sustituir por un plato que no tiene nada que envidiarle: el solomillo de cerdo Duroc a baja temperatura con parmentier de kimchee. Y como broche cárnico de oro, el lomo bajo de ternera de alta montaña de León.

Manzana asada, crema pastelera, base de galleta de mantequilla y caramelo salado. Foto: Salva Moreno

Manzana asada, crema pastelera, base de galleta de mantequilla y caramelo salado. Foto: Salva Moreno

Si han dejado sitio para el postre, pueden probar la torrija de pan brioche sobre sopa de chocolate blanco y helado de poleá; la milhoja de cheesecake de payoyo y mermelada de frutos rojos; la crème brulée, o la manzana asada con crema pastelera, base de galleta de mantequilla y helado salado de caramelo.

Milhoja de cheesecake de payoyo. Foto: Salva Moreno

Milhoja de cheesecake de payoyo. Foto: Salva Moreno

En 4 Estaciones hay una carta de vinos bastante amplia, con vinos gaditanos y de otras denominaciones de origen. Destacan los generosos, con muchas opciones para elegir.

Pueden consultar la carta completa de 4 Estaciones en este enlace (clic aquí).

Para reservar, clic aquí.