El 24 de marzo, el restaurante de Tamara Ramírez y Jose Perea cumplirá seis años desde su apertura
Salva Moreno.- La Fresquita de Perea, en Zahara de los Atunes, ha comenzado la séptima temporada con novedades en sus instalaciones. Si el año pasado ya hubo una reforma en el salón interior, Tamara Ramírez y Jose Perea han añadido en este 2024 una nueva sala, más discreta y reservada, con un espacio máximo para 32 comensales con mesas bajas. El encargado de darle forma a este espacio ha sido el burgalés John Arribas, más conocido como John Te Lo Busca, quien ya hizo también las reformas en la sala con mesas altas.

Exterior de La Fresquita de Perea. Foto: Salva Moreno
El 24 de marzo, Tamara (que está al frente de la cocina) y Jose (que dirige la sala) soplarán las velas de su sexto cumpleaños. En este tiempo, «hemos mantenido el concepto», dice Jose. «Pero siempre hemos ido mejorando las instalaciones, desde el primer año. Ahora, en 2024, hemos incorporado esta sala, más discreta, como un reservado, con mesas bajas, mientras que en el resto del local son altas y con unos taburetes muy cómodos».

Vista parcial de la nueva sala de La Fresquita de Perea. Foto: Salva Moreno
La carta de La Fresquita de Perea estará disponible en cualquiera de los espacios. A día de hoy, además de las salas mencionadas, hay una terraza techada y unas mesas en un lateral. En total, el número de comensales es de 130.

El sashimi de descargamento al romero. Foto: Salva Moreno
«Además», añade Jose, «el comensal del salón tiene la exclusividad de tener un camarero para ellos, y es un ambiente más tranquilo y relajado. Y es que el cliente también nos lo pedía, un sitio para poder tener reuniones, conversar o incluso hacer negocios».
Calidad del producto
Lo que no cambia es el concepto gastronómico. «Optamos por la máxima calidad, tanto en pescado como en carnes, con especial protagonismo del atún de Gadira, que es nuestro producto estrella», dice Tamara. El que sirven en tomate lleva con ellos desde sus inicios, en 2018, y junto a los crudos es uno de los más demandados por la clientela.

La ensaladilla de guiso de calamar de potera. Foto: Salva Moreno
Para esta temporada cambia la ensaladilla, dejando atrás la de pulpo y optando por una de calamares en salsa, «con el mismo montaje pero cocinado», como recalca Tamara.
Otro de los platos nuevos es un laminado de pulpo, que lleva una base de patatas al horno con mantequilla y una mayonesa especiada de tomate. La tosta de tartar de descargamento de atún con su toque picante se mantiene, «y entra otra de ventresca con una base de queso payoyo, piñones y un toque de perlas de algas negras».
Los platos
El atún en tomate es, como ya se ha dicho, uno de los clásicos de La Fresquita de Perea. Gusta a la gran mayoría de clientes, y a Tamara también. Cuando se le pregunta cuáles son sus platos preferidos, éste es uno de ellos, «pero tengo que decir que el sashimi ahumado con romero es espectacular. Me recuerda cuando iba a recoger piñones con mi padre a La Breña. Allí cogemos ahora el romero, que se ahúma y se sirve en una campana. El sashimi es de descargamento, con un poco de aceite de oliva suave, unos granos de sal en escama y soja».

Tosta de ventresca sobre base de queso payoyo, piñones y perlas de algas negras. Foto: Salva Moreno
Jose también subraya que ese concepto gastronómico no ha cambiado desde que abrieran. «Es una cocina tradicional con toques modernos, con el atún como producto estrella. Pero también estamos incorporando carnes, de retinta, de vaca gallega, de frisona… Todo al carbón, en el Josper que estrenamos el año pasado. Está gustando mucho».
La bodega también va creciendo. Además de varios vinos de la provincia de Cádiz, hay referencias de toda la geografía española, y Jose avisa de que tras la Semana Santa habrá más novedades.

El laminado de pulpo con base de patatas al horno. Foto: Salva Moreno
Y para terminar, Jose quiere dejar claro que la nueva sala no significa que haya dos restaurantes. «Esto sigue siendo La Fresquita de Perea. Un negocio familiar, humilde, con el trabajo de Tamara y el resto de personal de cocina, y el mío en la sala con mis compañeros. Y queremos seguir creciendo».
Dicen en su carta que aquello es el Zaharaíso, y que Zahara no se visita sin comer en La Fresquita. Así que ya saben, reserven en alguno de los dos turnos que tienen para almorzar y cenar, excepto los martes, que es cuando descansan, y el miércoles en temporada baja. En este enlace pueden acceder a las reservas.

