Ajoblanco con mojama, uno de los nuevos platos de Barra Luque. Foto: Salva Moreno
30-06-26
«La carta anterior no era la más adecuada para el verano. Aunque seguirán con nosotros la carrillá de cerdo al jerez, el solomillo de cerdo al whisky o las albóndigas de pollo en salsa de almendras, incorporamos otros como el ajoblanco. Lleva productos de la zona, como la mojama, y aceite de perejil», explica el propietario de Barra Luque.
El saam de atún, una de las novedades de Barra Luque. Foto: Salva Moreno
El atún es uno de los productos más demandados del verano, y Antonio lo incorpora al saam: «la lechuga refresca desde el primer bocado, y le añadimos chalaca, que es cebolla con jengibre, lima y apio. Atún de almadraba y mayonesa kimchee».
Otra de las novedades es el Perrigamba, una particular adaptación del lobster roll en pan de hot dog. «Lleva langostinos, lima, cebolla, apio, kimchee, sriracha y mayonesa», aclara Antonio. Y aunque estas son algunas de las nuevas propuestas, hay más en la carta de Barra Luque.
Recién llegado a la treintena, Antonio Luque lleva media vida (literalmente) en la hostelería. Su padre posee varios negocios en Sevilla, y junto a él creció profesionalmente. Pasó por la Escuela Gambrinus en busca de la formación académica en sala, y tras varias experiencias, alguna de ellas en estrellas Michelin, el 31 de octubre inauguró Barra Luque, un bar en la Plaza Monti de Jerez que apuesta por las tapas y los platos de siempre.
Antonio se crio en Jerez, y siempre tuvo claro que su primer negocio sería en esta ciudad. «He estado en Tailandia, en Londres, Barcelona, Valencia… he cocinado en muchos sitios. Pero siempre tuve claro que comenzaría aquí. En 2026 Jerez es la Capital Española de la Gastronomía, así que llego en un momento muy bueno», asegura.
Imagen de archivo de Antonio Luque, propietario de Barra Luque, en Jerez. Foto: Salva Moreno
El local elegido está rodeado de historia: por un lado, el Alcázar, lugar desde el que Jerez comenzaría su expansión para convertirse en la urbe actual, la más poblada de Cádiz. Por otro, el Palacio del Virrey Laserna, del siglo XIII. Eso en primer término, porque si nos distanciamos un poco más, muy poco, encontramos alguna de las bodegas más clásicas, la Catedral y otros espacios y edificios señeros de la localidad.
Antonio dejó el diseño del interior de Barra Luque en manos de Alberto Galindo y María Gilabert, de Neutra Studio. «Queríamos un bar con mucha luz, bien iluminado pero sin ser una molestia. En el suelo, optamos por un modelo que recuerda a los de siempre, con los azulejos». En el interior hay una barra amplia y cuatro mesas. La terraza tiene cuatro más.
Lo mejor, dejarse ver por ally y degustar su propuesta gastronómica.
Francis Aguilera y Francisco González caminan hacia el décimo aniversario de Mirabueno, en una de…
El joven chipionero dirige La Casa Vieja, un céntrico local sin cocina y una carta…
Pepe Mateo dirige la cocina de la taberna L'Aspilla, cuya propiedad comparte con los hermanos…
En pleno mes de agosto, Zahara de los Atunes rebosa de visitantes que disfrutan de…
Nos damos un paseo por Vejer de la Frontera para recomendaros 15 bares y restaurantes…
La provincia se vive en el interior durante el verano, y es que la Sierra…