Ase y Thomas Donso en Hierbas, en la Corredera de Vejer. Foto: Salva Moreno
01-04-25
La historia de ambos comienza, lógicamente, en Dinamarca. Pero su camino como pareja dio sus primeros pasos en Tenerife, donde Ase era guía turística y Thomas cocinaba en un hotel. Tras volver a su país, sentían morriña por España. El paso lo dieron en 2005, con dos niños pequeños, el mayor de tres años. Ya habían estado en esta zona, y la cercanía del Atlántico (Thomas practica surf), hizo que se decantaran por Patria.
Hierbas está frente al Hotel Encalada Vejer. Foto: Salva Moreno
Al principio era el ‘restaurante de los extranjeros’, como mucha gente los conocía. Casi dos décadas después, están totalmente adaptados a Vejer y a su gente. El paso a la calle Corredera llega tras el ofrecimiento del local por parte de la gerencia del Hotel Encalada Vejer. «Creíamos que faltaba un sitio con buenos sándwiches. Teníamos ganas de hacerlo, pero nunca vimos la oportunidad de estar en dos sitios a la vez. Pero nos preguntaron si nos interesaba y nos decidimos», dice Thomas. «Tenemos buena vida en Patria, pero vinimos, vimos las vistas que hay aquí, y nos decidimos», añade Ase.
Ensalada de tomate con sorbete de aguacate. Foto: Salva Moreno
Este cambio no lo podrían haber hecho sin tener plena confianza en su equipo. De momento, el restaurante de Patria abre los sábados y domingos para almuerzos. «Tenemos un equipo desde hace muchos años y eso nos da mucha tranquilidad, porque saben elaborar todo como nosotros queremos. Puedo delegar con tranquilidad», asegura el cocinero danés. Desde la Corredera casi se ve el restaurante, así que «los tenemos vigilados», dice riendo Ase.
La carta de Hierbas se basa en tapas para compartir (o no, como indican) ensaladas y sándwiches. Como guiño a Tenerife, han incluido papas arrugás con mojo picón y alioli: «en Patria no encajaba muy bien, pero aquí si». Croquetas con bacalao con salsa remoulade (sin gluten), tabla de quesos con aceitunas y encurtidos o berenjena frita con guacamole y pico de gallo, son otras opciones de Hierbas.
Hierbas, en plena calle Corredera de Vejer. Foto: Salva Moreno
Pero Thomas tiene también un empeño personal: «mi meta es tener el mejor hummus de Cádiz, pero a ver si lo consigo con tantos restaurantes que hacen comida árabe», comenta riendo. Para saber qué tal lo hace, hay que probar la ensalada de verduras asadas, romero y tomate, que incluye la tradicional elaboración árabe.
Thomas, con una de las focaccias. Foto: Salva Moreno
La ensalada de la huerta con mostaza y miel; la de brócoli (aliñado durante 8 horas) con o sin bacon, pipas, cebollas, perejil y yogur; la de boniatos asados con cogollos, eneldo y anacardos, y la de tomate con sorbete de aguacate, aceitunas, cebolla, almendras y queso de cabra, el resto de ensaladas, que pueden adaptarse para veganos con facilidad.
El pan de centeno con la ensaladilla de salmón ahumado. Foto: Salva Moreno
Para los panes (también los hay sin gluten), han optado por los de Pancultura, menos el de centeno. «Este es más oscuro, muy típico de Dinamarca, y se lo compramos a un compatriota que tiene una panadería en la Costa del Sol. Lo ponemos con una ensaladilla con salmón, ahumado por nosotros. En Patria, cuando lo ponemos, suele tener mucho éxito».
Entre los sándwiches, encontramos el abierto de alcachofa, huevo, payoyo y champiñones; abierto de pan rústico con ensaladilla de atún de almadraba, tomate, cebolla y alcaparras, y otro abierto con gambas, huevo cocido, aguacate, cebolla, tomate y aliole.
La focaccia con berenjena, rulo de cabra, pimientos asados y rúcula. Foto: Salva Moreno
En los cerrados, el mixto de jamón cocido y queso; el de ‘hamburguesa’ de ternera con cheddar, pepinillos y salsa criolla; dos focaccias, una con berenjena, rulo de cabra, pimientos asados y rúcula (el que más se vende en los primeros días), y otra de jamón cocido, queso brie, tomate, rúcula, alioli y pesto. Por último, el bollo de cerdo asado desmenuzado con ‘coleslaw’, pico de gallo y cheddar.
De postre, el sundae de helado de vainilla con chocolate y palomitas caramelizadas, y la tarta de chocolate sin gluten, la de siempre de Patría.
Las célebres limonadas Patria, que elaboran ellos mismos, también están en la carta. Recientemente, han modificado los formatos, pasando de la botella de 250 ml a la de 750. Eso sí, es un concentrado que hay que mezclar con agua, con o sin gas, a razón de tres partes por una de limonada. «Así usamos menos botellas, menos cajas, menos etiquetas… Es más barato y de mejor calidad».
El horario de Hierbas by Patria es 12:30 a 23:00, de martes a domingo. La comida puede llevarse para llevar, y la cocina está abierta todo el día. Ase y Thomas animan a disfrutar de las maravillosas puestas de sol tomando un café, una copa o lo que se apetezca.
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